miércoles, 25 de marzo de 2015

Las Crónicas de La Voz. Mujer contra mujer. Audiciones a ciegas (I)


Esta semana, por fin, comenzó la tercera edición de La Voz, el famoso talent de Mierdaset... digo, de Telecirco... digo, de Telecinco. Una apuesta más que segura para convertir la noche de los lunes en todo un exitazo de audiencia (y sin tener que recurrir a Belén Esteban para ello, cosa que se agradece). 

Para muchos, La Voz iba a ser más de lo mismo, pero inevitablemente teníamos que verlo: Malú es una de los Coaches. Así somos, masocas en estado puro. Hace unos meses nos estábamos tirando de los pelos y rogábamos al Señor (incluso quienes somos ateos) para que declinara la propuesta y mandara a la tele a tomar por culo, y el lunes estábamos deseando que dieran las 21h50 para verla en acción. Además, Dios no nos hizo ningún caso. Sabe que la mayoría somos bolleras y eso a él no le gusta nada, así que ni con chantajes...

"Devolveré a Malú a la senda del bien y procuraré que no esté en La Voz pero, a cambio, las desviadas de la Tierra oraréis, buscaréis mi nombre y regresaréis al armario, y así yo perdonaré todos vuestros pecados, por adorar a otra diosa y cometer actos impuros."

Dios, ¿qué te fumaste? Menudas exigencias...

En fin, que Malú volvió a La Voz pero esta vez fue muy diferente. Y es que no es lo mismo ver a Malú que ver a Malú al lado de... ¡Laura Pausini! Dios (sí, tengo que nombrarlo otra vez), gracias por escuchar mis plegarias. ¡Alabado seas!

Y después de esta pequeña introducción, es momento de analizar la gala con seriedad y rigor, como siempre he hecho...

La Voz comenzó con una puntualidad digna de mención y, sin hacerse de rogar, los Coaches fueron los primeros en aparecer en pantalla. Malú fue la primera, ondeando su larga melena teñida con el tinte número 3 Excellence Crème Castaño Oscuro de L'ORÉAL y con su mirada fija en el horizonte, mojándose los labios y apretando los dientes...

¿Por qué tiene que estar tan sumamente follable esta mujer? ¿¡¡Por qué!!?

Detrás de ella llegaron Antonio Orozco, Laura Pausini y Alejandro Sanz, contándonos algo que no logré escuchar, puesto que aún estaba procesando la imagen anterior... Por cierto, no lo dije pero sí, Orozco vuelve a repetir como Coach y Alejandro se estrena en España. Son la parte que faltaba en la ecuación, pero que no he nombrado antes porque tienen pene y carecen de interés. Sigamos...

Los Coaches llegaron a plató entre gritos no fingidos de muchos y gritos fingidísimos de otros tantos. Las que gritaban de verdad se hacen llamar "maluleras" y son una especie que se reproduce por contagio twittero. Los médicos recomiendan vacunarse una vez al año si eres asiduo a esta red social, puesto que los síntomas son verdaderamente preocupantes... Si crees que puedes estar contagiada no lo dudes y acude a tu médico de cabecera. Él sabrá cómo ayudarte #BeStrong

La primera Talent de la noche llegó pisando fuerte y cantando "If I ain't got you" de Alicia Keys, actuación que hizo girarse a todos los Coaches. Después, cada uno de ellos sacó sus mejores armas para tenerla en su equipo. Que si "yo me he dado la vuelta antes...", que si "yo soy la diosa italiana y me como con patatas a estos tres...", que si "eres lo que necesito en mi equipo..." Y bueno, la chica no es tonta y pa'l #EquipoLaura que se fue.

Sé que solo habían trascurrido unos diez minutos de gala, pero Alejandro Sanz ya había sufrido una pérdida de audición severa debido a los gritos ensordecedores de parte de la grada. ¿Que quiénes gritaban? Adivinadlo... Chicas, no hace falta gritar como si se acabase el mundo. Entre lo que gritáis en los conciertos y ahora esto, no sé cómo a algunas no se os han reventado ya las cuerdas vocales.

El siguiente Talent llegó nombrando el género flamenco... puro, antiguo, saetas... Y claro, ya con eso puso el listón muy alto y, contra más alto pones el listón más duele la caída. Y vaya sí le dolió, porque acabó llorando. Ningún Coach se giró tras el repertorio de gallos que ofreció a la audiencia. "Y venceeeeer al amooooor...♪♫"

Después del flamenco llegó el segundo género musical que más se escucha en mi casa: la lírica. Una apuesta segura para ganar La Voz y petarlo después en las listas de ventas, sin duda. Nótese la ironía. Eso sí, el tío cantó como Dios (Amén), consiguiendo un pleno de Coaches y pudiendo elegir con quién irse. 
Alejandro Sanz: "Quiero que sepas que colaboro mucho con el Teatro Real."
Talent: "Venga, pues me voy contigo."
Lo que no dijo Alejandro es que es un seductor nato, de estos que prometen y prometen hasta que la meten y una vez metido se olvida de lo prometido. Un picha brava, vaya...

Y tras la lírica, volvimos al flamenco. Así, variadito para no aburrirnos. Menos mal que Malú y compañía saben cómo entretenernos y se encargaron de regalarnos el MOMENTAZO de la noche y, probablemente, de la historia de La Voz. ¡Flamenco del güeno, oiga!
Juañarito fue el siguiente en cantar, hijo de no sé quién Pantoja y sobrino de José Mercé, curiosamente futuro asesor de Alejandro Sanz... Uy, uy, uy... Yo no entiendo mucho, pero Laura fue la primera en darse la vuelta y, como experta en flamenco que es, supongo que el chico lo hizo de puta madre. La otra en pulsar el botón fue Malú, pero ella "no entiende" nada. Estaba claro con quién iba a irse...
Todo esto dejó de tener importancia en cuanto los Coaches comenzaron a hablar... Laura Pausini mostró verdadero interés por tenerlo en su equipo y, sin andarse con rodeos, le preguntó por su signo zodiacal. Esto era lo más importante, ya que todos sabemos que los Libra y el flamenco son incompatibles, pero que si eres Leo te convertirás en el próximo Camarón. No subestimemos nunca las preguntas de la diosa italiana. Malú se vio con el agua al cuello y tuvo que demostrar sus dotes artísticas para que Juañarito se fuera con ella, así que ni corta ni perezosa se subió al escenario junto a Alejandro Sanz y se arrancaron por bulerías... "Y en la casa hay una torreeee, y en la torreee una veletaaa...♪♫" Orozco también quiso participar en la fiesta flamenca y, cuando ya parecía que no iba a pasar nada más, llegó ese momento que todos recordaremos, por los siglos de los siglos, como el momento más surrealista de la historia de la televisión... Laura Pausini cantando "La soledad" versión bulerías. Joder, solo por eso tendría que haberse llevado al talent a su equipo... ¡DIOSA!

Lo siguiente no tuvo mucha trascendencia... Una cantando con hula hoops en la orejas, unas hermanas gemelas que estrenaron el telón o "doble ciego" y que consiguieron un pleno de Coaches, y un imitador de David Bisbal que no logró que nadie se diera la vuelta... Lo más sorprendente es que las gemelas eligieron a Orozco tras tener a todos los Coaches "babeando" por ellas. Supongo que pensaron "Ya que hemos estrenado el "doble ciego", vayámonos con uno que se pone ciego por dos". 

La verdad que escribir esta crónica es mucho más aburrido que ver La Voz, y eso es una novedad, porque el año pasado lo más entretenido del programa era esperar el anuncio de BIMBO para hacer chistes sobre el bollerismo de Malú... Sigo...

Si no nos había bastado con conocer al sobrino de José Mercé, también tuvimos la oportunidad de ver en nuestras pantallas a los hijos de Mikel Herzog, famoso cantante y compositor que muchos de vosotros ni sabréis ubicar en el tiempo... Bueno, que ahí estaba él apoyando a sus hijos, los próximos ídolos adolescentes y mojabragas que desbancarán a los Gemeliers de las listas de ventas. Pleno de Coaches y con Alejandro Sanz que se fueron.

Como habíamos tenido poco flamenco, llegó el pseudoflamenco, un género que solo conseguiría engañar a una extranjera borracha en una noche madrileña, recién llegada a un tablao de la plaza de Chueca con tres copas de más. Sí señores, la única en darse la vuelta fue Laura Pausini. ¿Por qué? Porque escuchó un quejío y dijo "¡Ya tengo a mi flamenco, arsaaa!"

Después llegó el momento sobrado de la noche, donde la típica tía que no canta una mierda va de guay y se mete la hostia del siglo, con la suerte final de poder abrazar a Malú y posar su cara entre sus pechos... Perdón, sus no pechos.

Marina fue la siguiente Talent... Marina... ¿Marina? ¿Os imagináis que termina en el equipo de Malú y la enamora, haciendo que Malú declare su homosexualidad en una entrega de premios? ¡Joder, de aquí puede salir una novela!
Pero, oh... Se giraron Malú y Orozco y la chica decidió irse con él... Malú, lo siento, eres la nueva Rosario Flores.


La gala se aproximaba a su recta final y aún faltaba por llegar el segundo mejor momento de la noche, o primero, según os parezca: EL ESCUPITAJO. Y no, no es que uno de los Talents nos deleitara con una serie de esputos al cantar. Es que Malú, harta de ver cómo Alejandro Sanz se llevaba siempre el gato al agua, se aproximó a su mesa/sillón y, con mucho arte, le dejó un regalito en su libreta en forma de japo, esputo, escupitajo, ñapo... ¡Asco! Malú, joder, refínate un poco que ahora eres imagen de Swarovski y estas cosas no están bonitas. Debes ser pulcra y elegante, recuérdalo.
Mientras tanto, Laura miraba la escena y se reía. Debió pensar que lo de escupir es una costumbre española. Por favor te lo pido, no lo hagas tú también. Después, Malú, no contenta con haber regado la libreta de Alejandro, cogió el boli y le dedicó un autógrafo con la rabia propia de una bollera Alfa Beta Gamma Omega Épsilon. Es decir, con mucha feminidad.

Ya solo quedaban tres Talents por descubrir: uno sordo que debió pensar que los Coaches también lo eran y se iban a girar, una malulera deseosa de que Malú se diera la vuelta con ella, cosa que consiguió, y un doble de Abraham Mateo con un drama personal a sus espaldas: su padre tuvo que vender tres de sus cuatro camiones para poder pagarle una maqueta. Qué duro. Laura Pausini y Alejandro Sanz se giraron al escucharlo, supongo que buscando futuros descartes para Las Batallas, y el chico eligió a la italiana. ¿Veis? Era gay.

No puedo recordar cuántas veces preguntó Laura por los horóscopos a cada Talent, pero navegando por Internet he descubierto algo que quizás os sorprenda... Laura, en su tiempo libre, echa las cartas en una cadena local de un pueblo perdido de los Alpes. He aquí el documento gráfico:


En fin, que La Voz este año promete y lo de menos es saber quién tiene al mejor Talent. Seguramente haya olvidado comentar algún momento memorable, como fue la pelea a navajazos entre Malú y Laura Pausini, enemigas acérrimas desde que se conocieron, pero de momento no quiero posicionarme y habrá que dejar que pase el tiempo para ver quién gana de las dos. Entonces ahí, comentaré y dejaré claro que yo soy del #EquipoLaura a muerte.

Hasta la semana que viene... 

¡¡¡ESTO ES LA VOOOOOZ!!!