7 de mayo de 2013
No sabía si abrir los ojos o seguir durmiendo... Ese día salían las entradas para el concierto de Malú en Madrid y medio Twitter estaba esperando para comprarlas. ¡Mi TimeLine echaba humo! Yo no quería leer nada, era prácticamente imposible que pudiera ir... "¡Ya tengo mi entrada para Madrid! ¡Zona Pista Premium!" era la frase más repetida. Mi WhatsApp también estaba calentito... ¿Es que no había nadie que no quisiera ir? Había que intentarlo por última vez, así que me levanté de la cama y fui hacia mi mujer...
- Cariño, ya han salido las entradas para Madrid...
- ¿Y?
- Todas están comprando... Hay muchos precios.
(Imaginad mi carita de pena mientras lo leéis)
- ¿Y?
- Podríamos ir y pasar allí el fin de semana. Si compramos dos entradas de pista son 50 euros...
- ¿Cómo quieres que te diga que no me gusta Malú?
- Bah...
- Yo no voy a ir... (Oh, oh, ella no va a ir... ¿Y yo?) Tú haz lo que quieras.
Ya sabemos que cuando una mujer dice "Haz lo que quieras" significa "Procura no hacerlo", pero también sabemos que yo me tomo al pie de la letra todo lo que me dicen...
- ¡Voy a por la tarjeta y compro la mía!
- ¡Espera! ¿Cuánto cuesta eso?
- Mucho menos que un divorcio...
A día de hoy mi mujer sigue siendo mi mujer... Aceptó el concierto de Malú para no tener que pagar a un abogado, claramente. Hubiera sido muy duro pelearse por la custodia de Mora (Sombra llegó después) y ella no se merece separarse de ninguna de nosotras... En fin, ¡vamos a por LA CRÓNICA! ;)
Seis meses después...
7 de noviembre de 2013
18 p.m. y yo saliendo a toda prisa de mi oficina. El maletero cargado, el tanque de gasolina hasta arriba y cuatro horas de viaje por delante. Sólo necesitaba Coca-Cola y a Malú sonando a todo volumen en el reproductor de mi coche... ¡Vamos Madrid! Allí ya estaban guardando cola alguna de mis amigas, dos de ellas desde las 6 de la mañana. Aún así no fueron las primeras en llegar... ¿O sí? La realidad es que no, pero sí, pero no, pero sí... Mejor voy a explicar qué pasó para que todos sepáis de qué hablo.
- Los hechos que se van a relatar a continuación son verídicos.
- Cualquier otra información carece de todo sentido.
- Presten atención.
Como es sabido por muchos de vosotros, el miércoles por la tarde llegaron al Palacio de Deportes un grupo de cuatro o cinco chicas, maluleras todas ellas, para guardar cola para el concierto... Bien, el miércoles. Esas chicas, ajenas a la locura transitoria que a veces nos invade, subieron una foto a Twitter con un mensaje devastador:
Este tweet encendió Twitter y las chicas que habían subido esta foto pronto se vieron acosadas por una legión de fans enloquecidas (juro que yo no fui, jajaja), así que los ánimos empezaron a caldearse desde bien pronto... Cuál fue nuestra sorpresa cuando, al llegar a la cola el jueves por la mañana, dos compañeras vieron que allí no había nadie. Nadie. Completamente desierto. El único rastro de maluleras era este...
Un post-it... ¡Un puto post-it pegado a una valla! ¡Manda cojones! Así cualquiera guarda cola... Oye, pues yo hice lo mismo, ¿eh? Allí que dejé mi post-it para el 16 de mayo... ¡Espero que nadie me quite el sitio!
Podréis imaginar que el primer grupo era el nuestro, ¿verdad? Pues no... Al rato llegaron las chicas del post-it (conocidas desde ya como 'malupost-its') y se encontraron con la situación.
- Hola... ¿Lleváis mucho tiempo esperando? - Preguntó una de las 'malupost-its'.
- Hemos llegado a las seis... - Contestó mi compañera.
- Habíamos dejado una nota... Llevamos desde ayer en la cola, pero hemos ido a casa a dormir...
Creedme si os digo que, en realidad, no somos tan malas. Aquí donde nos veis tenemos un corazón grande y generoso. Nos solidarizamos con los más débiles y la gente joven... Ese post-it podría haber ido al cubo de la basura, pero no...
- ¿Cuántas gente sois? - Preguntó mi compañera.
- 16... Sólo 16. El otro grupo que se arregle cuando venga. - Contestó compungida.
- Detrás de vosotras, vamos nosotras. Sois 16, ni una más.
¡Bravo! ¡Bravo! Las 'malupost-its' tenían asegurada su primera fila pese a su peculiar modo de guardar cola. Y es que... No es tan fiero el león como lo pintan ;)
A lo largo de la mañana fueron llegando las demás chicas de mi grupo... Desde primerísima hora estaban allí @miss_yo30, que se ha convertido en toda una 'Homeless' profesional, y @csoraya26n, la descubridora del post-it, que estaba en Madrid desde el martes. ¿Por qué? Porque está completamente loca; para qué mentir... Las siguientes en llegar fueron @CorderoAleman81 y @jessiluira, llegadas desde Alemania y Málaga, ¡olé! @Coraal_LSE, @anikita84 y @MalulerasV fueron las siguientes, y a media tarde hicieron acto de presencia @Leyreml, @VM_Malu y @MaluSiempre1. Diez de dieciséis... Y faltaba por llegar el alma de las fiestas, la reina de las Twitcams, la Loca del Coño con Copyright: yo. Pues bien, tras 'Por una vez', 'Desafío', y 'Sí' (doblemente escuchado), llegué a Madrid y me perdí, como casi siempre. Terminé dando vueltas cerca del Paseo de la Castellana, con las Cuatro Torres gigantes esas mirándome y riéndose de mí.
- ¡Jamás llegarás a Goya! ¡No podrás ver a Malú! Muajajaja
Seguro que era el espíritu de Ángel Llácer cachondeándose...
A las 22 p.m. en punto llegué a mi destino, y desde allí cogí todos mis bártulos y me dirigí hacia la estación de metro de 'Goya' para pasar la noche más maravillosa de mi vida... Leotardos, camiseta térmica, chaqueta, guantes, bufanda multicolor (más conocida como 'bufanda gay'), gorro, esterilla, manta aislante, saco de dormir... Pistachos, chochos, chocolate, Coca-Cola, bebida en general... Uff, ¡lo que me costó llegar! ¡Putas escaleras no mecánicas del metro de Madrid! Por fin estaba en la cola... 24 horas más y estaría disfrutando del mejor concierto de mi vida.
La noche madrileña la podría definir de una forma muy sencilla: "Durmiendo bajo las estrellas". Y no, no creáis que apagaron las farolas para que pudiéramos disfrutar de tan bello acontecimiento; es que dormí, literalmente, bajo las estrellas... Estrellas que más tarde se convirtieron en conejitas de Playboy y donde aparecían caras siniestras mirándome sin piedad... ¡Joder, qué miedo! Menos mal que tenía buena compañía, @almu_mowgli me acompañó en tan siniestra velada. ¡Gracias!
Yo miraba la estrella que tenía a mi derecha e iba trazando sus bordes mentalmente... Derecha, diagonal hacia la izquierda, abajo, diagonal hacia arriba... Y así durante horas. Hasta que me dormí... ¡Buenas noches, Madrid!
8 de noviembre de 2013
El viernes amanecimos con un frío del carajo, unos 5 grados si no recuerdo mal, y qué mejor que combatir el frío con un buen chocolate caliente, ¿no? Pues no, yo soy más de comer pistachos. Y así, entre pistacho y pistacho, fue pasando la mañana. La compañía era más que agradable: Vanesa Martín, la pera; Malú, la zanahoria; Pablo Alborán, el ajo; y Miguel Ángel Silvestre, el plátano... ¿Qué pasa? El Duque es muy malulero y no quiso perderse el concierto del año.
También vinieron a saludarnos trabajadores del Palacio de Deportes para ir poniendo orden... ¡A las 8 de la mañana! Arriba el campamento y venga a hacer una cola en condiciones. Muy divertido todo, sí... Sobre todo teniendo en cuenta que tuvimos que salir del saco en segundos y recoger toda la mierda que teníamos por el medio. ¡Qué estrés!
A media mañana llegaron las cinco chicas que faltaban: @MiriamVega21, @siitiiaa, @martaamb, @aassnu y @Esti25... ¡Y ya estábamos todas! Es aquí cuando las 'pordioseras' mayores del reino decidimos ir a acicalarnos al hotel-hostal-apartamento del Barrio de Salamanca (lujo, lujo, eh) mientras la cola se iba llenando de gente... La tarde fue transcurriendo con normalidad, o al menos la normalidad de un concierto de Malú: pachangas de fútbol, conversaciones sexuales, BolloDramas varios, fotos con admiradoras twitteras, etc. Vamos, lo de siempre... Aún faltaban un par de horas para que abriesen las puertas del Palacio y nuestros pies y nuestras manos pedían piedad (la hostia, qué frío). Se acabó la espera... Sobre las 20 p.m. ya estábamos dentro, ¡empezaba lo bueno!
El concierto del año... Malú frente a 15.000 personas
La entrada al Palacio fue calmada. Nada de carreras, lanzamiento de besos ni codazos a gente que intentaba colarse. Organización 10, todo hay que decirlo. Mi grupo se posicionó en la zona de la izquierda, por aquello de tener a José de Lucía más cerca (guiño, guiño, codazo @jessiluira). La primera fila era nuestra una vez más... He de decir que fue impresionante ver el Palacio vacío e ir observando cómo se iba llenando de gente. Para muestra, un humilde montaje fotográfico:
Y por fin... ¡El concierto! Oscuridad de repente, griterío generalizado y un aro de luces blancas en el centro del escenario. Los nervios se dispararon con las primeras notas de 'Ni un paso atrás'... Sin dejar de observar el estallido de luces blancas me perdí la salida de alguno de los músicos, situados en las plataformas laterales. José de Lucía, Julián Olivares, Carlos Calzada y Yago Salorio nos observaban desde sus puestos mientras todos los allí presentes seguíamos esperándola a ella...
"Me duele ignorar nuestra historia y dejar todo atrás,
me duele enfrentarme a un futuro en el que ya no estás...
Todo sigue en su lugar... No llevo nada, no quiero nada, nada de ti"
El escenario elevable comenzó a subir, mostrándonos a una Malú llena de fuerza y vestida de gala para una noche que prometía. Sólo había pasado un minuto y yo ya estaba convencida de ello... Atrás quedaron horas y horas de espera bajo el frío madrileño y meses y meses de planes... ¡Aquello era impresionante! Malú estaba radiante, con ese look y ese vestido que poco dejaba a la imaginación. Una falda larga de gasa cubría sus piernas mientras seguía contoneándose hacia los lados pero sin apartarse del centro, bajo todos esos focos que sólo la apuntaban a ella.
"Todo sigue en su lugar...
No llevo nada, no quiero nada... ¡Madrid! Nada de ti"
De repente, fuera falda y un paso hacia delante... El público enloqueció de nuevo.
Uno de los momentos más esperados de la noche apenas se hizo esperar... Sólo tres canciones y Malú se sentó sobre un taburete para cantar 'Deshazte de mí', la joya por excelencia de su nuevo disco. Poco puedo decir sobre su interpretación: MAGISTRAL, sin más. Yo no despegué mis ojos de ella en ningún momento... Normal, por otra parte.
A lo largo de la noche Malú fue desgranando su nuevo disco 'Sí', pero sin dejar de cantar muchos de esos temas que la han acompañado en su ya larga carrera. 'Te conozco desde siempre', 'Me quedó grande tu amor' (esta vez sin explicaciones varias), 'A esto le llamas amor' o 'Diles'... ¡Diles! Momento emocionante donde los haya, al menos para mí que todavía no había tenido el placer de escucharla en directo. Malú dirigió sus pasos hacia una de las plataformas laterales y desde allí nos deleitó con una de sus letras más especiales...
"Diles que nuestro amor es grande como el universo,
que en este corazón me sobran sentimientos entre huracanes de pasión sin límite...
Diles que vivo y muero para darte amor..."
Cosas que hicieron que este concierto fuera más especial que otros fueron los juegos de luces y las proyecciones sobre un telón semitransparente que bajaba en determinadas canciones. Así, en 'Voy a quemarlo todo', se proyectó sobre el escenario una estela de fuego que iba naciendo desde las manos de Malú; o en 'Ni un segundo', donde quedaba prisionera tras unos barrotes que se iban abriendo y cerrando para terminar convertidos en un huracán. Pero sin duda, el momento más espectacular vino de la mano de 'Me fui'... Malú apareció vestida con una túnica blanca y sobre ella se proyectó la imagen de unas alas gigantes que se movían al ritmo de la música. Nadie pudo entender la relación entre la imagen y la canción, pero bonito quedó... Juzgad vosotros mismos.

Otra de las cosas que hizo de este concierto algo único fue la aparición en el escenario de diferentes artistas invitados... Manuel Carrasco cantando junto a Malú su ya mítico 'Que nadie', Aleks Syntek con 'Sólo el amor nos salvará', Antonio Orozco y su 'Devuélveme la vida' (beso en la frente a Malú incluido), David Bisbal interpretando 'Te voy a olvidar', uno de los nuevos temas de 'Sí', y Rosario con 'Desaparecer'... Que fue, para mí, la mejor colaboración de la noche. No sé si por la manera de cantarla, por la canción en sí o por los arreglos de cuerda, pero fue impresionante. ¡Gran dúo!
Malú puso el Palacio de Deportes patas arriba con temas como 'El apagón', 'Qué más me da', 'Ahora tú' y 'A prueba de ti', haciendo una demostración de fuerza y poderío que sólo se puede disfrutar en un directo... En otros momentos Rubén García, con su piano, y ella sentada y calmada ponían la pausa con 'Ángel caído', 'Ojalá' y la eterna 'Aprendiz', interpretada de una manera mucho más mágica que en anteriores ocasiones... ¿Sería la luna llena?
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Para no perder la costumbre, ¿qué mejor que 'Toda', 'Blanco y negro' y 'Como una flor' para terminar el show? Malú sabe lo que nos gusta y eso que nos dio... ¡Y de qué manera! 'Toda' no se puede describir con palabras... Al menos no con palabras para todos los públicos, así que en este momento de la Crónica debo de añadir un (+18). Seguid leyendo... Las manos de Malú iban dibujando su silueta, acariciando con ímpetu según qué zonas... ¡Joder! Toda y todo que nos dio. No se dejó más porque no pudo, y eso se agradece y mucho. ¡Pero más que necesitábamos! Tras semejante despliegue de movimientos sensuales volvió la calma con 'Blanco y negro', dejando al público participar de esa canción tan especial. A Malú se le veía feliz... Me atrevo a decir que más feliz que de costumbre, y es que tener a 15.000 personas rendidas a tus pies debe impresionar... Tras la emotiva 'Blanco y negro' llegaron los agradecimientos, los sentimientos y las palabras que guardaba desde hacía dos horas...
"Gracias... No sé cómo daros las gracias por estar esta noche aquí... De verdad que hoy aquí todos y cada uno de vosotros habéis cumplido un sueño: el mío. El mío de venir a Madrid, al Palacio de Deportes, y verlo así. Gracias por darme esa suerte. Es increíble lo rápido que pueden llegar a pasar tantas semanas de trabajo y de ensayo... Y cuando te quieres dar cuenta pasa y se acaba... Que ya os he visto y os llevo aquí... Y esta imagen, que no paro de mirarla, y no arranco a seguir cantando porque quiero quedarme con esta foto de todos y cada uno de vosotros aquí. Espero de todo corazón que lo hayáis pasado bien. Muchísimas gracias a todos los que habéis venido... A toda mi familia que ha venido a apoyarme... A todo el equipo de La Voz... Muchísimas gracias a mis compañeros... Gracias a todos vosotros porque habéis trabajado como verdaderos animales para que este concierto se pudiera hacer... Parecía mentira pero a día de hoy puedo decir que
¡HE LLENADO EL PALACIO DE DEPORTES!"
Poco nos hacía falta para salir de allí más que satisfechos, si acaso una última cosa...
"Encerrado en un cuerpo equivocado con mil llagas en las manos luchando por vivir, dentro del huracán que le atropella, que le asfixia y que le atrapa, que tanto le hizo sufrir... Lo importante era al fin su manera de sentir..."
Esta vez no había bandera multicolor (más conocida como 'bandera gay') pero tampoco hacía falta... Las imágenes proyectadas sobre el fondo del escenario no dejaban lugar a dudas... 'Como una flor' es un canto a la libertad, al amor, a sentir como queramos... ¡Más que un himno! Eso bien lo sabe Malú, que se destapó por completo esa noche, más explosiva que nunca... ¡Y hasta arrancándose la falda! ¡BRUTAL! Dudo que haya alguien que no haya visto esta imagen (dudo que haya quien no la haya visto una y mil veces)... Yo estaba en estado de shock.
Y así, en estado de shock, me quedé hasta que Malú fue desapareciendo entre la multitud... Y el Palacio de Deportes chorreando...adrenalina (mal pensados)... ¿Qué más puedo decir? Esto no fue un concierto más de Malú; esto fue EL CONCIERTO.
Gracias, gracias y un millón de gracias. Esto es lo que Malú sabe hacer: cantar, bailar, moverse en el escenario y dejarnos a todos con la boca abierta. Horas después aún seguíamos hablando de ella... En realidad ha pasado más de una semana y lo seguimos haciendo...
En fin... Que Malú lo dio todo y nosotros se lo devolvimos. Sin duda me volvería a quedar en la calle a dormir con tal de revivir lo mismo desde tan privilegiado lugar, pese a haber estado enferma toda esta semana (de ahí que haya tardado tanto en escribir esta Crónica...uff). Espero que la espera haya merecido la pena... ¿Cuándo será mi próximo concierto? Sinceramente no lo sé, pero espero que no tarde mucho en venir por este lado de la geografía española... ¡Esto es una droga! Y ya sabéis; o escapamos o nos rendimos a ella...
¡Hasta la próxima Crónica! ;)