jueves, 25 de junio de 2015

Ir a San Fermín...

Llega el mes de julio y con él una de las tradiciones más crueles y repulsivas de nuestra geografía. Una fiesta donde el maltrato animal cobra protagonismo por encima de cualquier otra cosa. Estoy hablando de San Fermín, la fiesta de temática taurina más famosa del mundo, con diferencia, y el acontecimiento por el cual más se conoce a la ciudad de Pamplona.

Corrida de San Fermín 2014. Muerte en el ruedo (Foto: Tras los Muros)
Es realmente triste que el nombre de una ciudad se haga famoso por albergar este tipo de espectáculos, traspasando fronteras y atrayendo a numerosas personas que, muchísimas veces, acuden a San Fermín sin ser partícipes de forma directa de lo que realmente se está celebrando. Y digo "de forma directa" porque, aunque no quieran, ellos también son parte de las estadísticas... Miles de personas que se congregan allí y son contadas como asistentes a una fiesta en la cual lo más simbólico y representativo son los encierros, eje fundamental de su popularidad.

Niña mirando los toros en una corrida
de San Fermín (Foto: Tras los Muros)
¿Cómo frenar una fiesta cruel con los animales si cientos de miles de personas cada año las respaldan? Tal vez no lo veas así, pero así es. Ir a San Fermín, aún estando en contra del maltrato animal, es respaldarlo, y los taurinos y defensores de la fiesta nacional se escudan en eso para seguir defendiéndolo.

"Las fiestas de San Fermín 2014 congregan a casi 1.300.000 personas y el alcalde de Pamplona las ha calificado con un "sobresaliente", declarando que siguen siendo las mejores fiestas del mundo" (eldiario.es)

"Más de 1.590.000 espectadores han participado en San Fermín 2013, cifra que supone un 3,8% más de asistentes que la de 2012" (sanfermin.com)

Sexto encierro de San Fermín 2011 (Foto: EFE/Villar López)
Desde pequeña he entendido la fiesta de San Fermín como "los encierros de San Fermín", encierros que retransmite en directo la televisión pública y que vemos en los telediarios de todas las cadenas, saturándonos hasta la saciedad y dándoles una cobertura mediática que no se da con otros festejos. Muy pocas veces (por no decir nunca) se critica el maltrato que sufren esos toros y mucha gente se queda con la idea de que solo les hacen correr, que "no es para tanto". Sí, aún hay quien no sabe que esos toros morirán por la tarde en la plaza... Pero bueno, no quiero extenderme explicando qué supone para un toro correr por el asfalto mientras es perseguido sin escapatoria, cayendo y golpeándose mientras es humillado..., porque sobre eso ya hablé una vez en mi entrada "Tauromaquia: vergüenza nacional"Lo que pretendo con esta entrada es ofrecer mi punto de vista sobre lo que significa ir a San Fermín y por qué es importante replantearse acudir a estas fiestas si eres una persona comprometida con la lucha antitaurina. Yo tengo claro que no iré mientras se sigan torturando animales, ¿y tú?

#LiberaciónAnimal #TauromaquiaAbolición

Ana Navarro.