miércoles, 8 de julio de 2015

Al rincón de hornear.

Hagamos un ejercicio de objetividad y empatía. Yo, al menos, intentaré hacerlo y me pondré en el lugar del otro, de aquel que no piensa como yo respecto a un tema que sigue y seguirá estando en boca de muchos: la presunta homosexualidad/bisexualidad de Malú.

Ah, ¿que ahora no toca hablar de Malú? Perdón, pensaba que la entrevista de Risto Mejide a Vanesa Martín había dejado muchas dudas y preguntas sin responder sobre eso. Y no, no me digáis que la vida íntima de Malú no interesa, porque caeríais en la mentira. Si no interesara, tampoco interesaría su romance con Gonzalo Miró, ¿no? Y tampoco los defensores de la Malú-hetero estarían encantados con esa relación... Pero bueno, ya sabemos que el problema es insinuar que, posiblemente, Malú sea bisexual y que alguna vez en su vida ha estado con una mujer. Si no pasa nada, eh...

La homosexualidad, la bisexualidad o, en definitiva, la orientación sexual de alguien cuando se sale de "lo común", sigue siendo un tema tabú en el mundo del artisteo. En el mundo del artisteo femenino, claro. ¿Que soy una pesada con esto? Puede ser, pero cada uno defiende y alienta lo que quiere y, a mí, es algo que me toca mucho la moral.
Inma Cuesta y Vanesa Martín paseando por la calle como dos buenas amigas.
Solo amigas. Solo buenas amigas... Claro.
Anoche Risto Mejide entrevistó a Vanesa Martín en su programa "Al rincón de pensar" y se atrevió a preguntarle lo que nadie ha preguntado nunca. Tal vez porque su entrevista era muy distinta a las entrevistas que normalmente suele dar. Está claro que fue una entrevista para fans y no para que nadie descubriese a la cantante. Ya lo dijo Risto: "Quien no te conoce, no te merece". En eso espero que estemos todos de acuerdo. Un horario intempestivo de un martes de julio, a las 00:45 horas, y muchos de sus seguidores esperándola delante del televisor. ¿Nos interesaba saber lo de siempre o esperábamos algo distinto? Para preguntas típicas ya tenemos 20 entrevistas al año. Para saber en qué se inspira, cómo compone, cuándo le regalaron su primera guitarra... Por favor, ¡si hasta ella lo dijo al comenzar!

Risto comenzó con pies de plomo, relajado y haciendo que Vanesa se relajara. Preguntas distintas pero sencillas. Quiso crear un ambiente amigable, de buen rollo, para lanzar la pregunta que SÍ o SÍ era necesaria hacer: "¿Qué has tenido con Malú?".



El gesto de Vanesa y su posterior respuesta no dejó nada claro, salvo para quienes solo se quedan en las palabras. Así bien, vamos a leer lo que dijo:


"¿Con Malú? Yo tengo una amistad, con Malú, y admiro mucho la capacidad que tiene de trabajo y de entrega. Para mí es una fiera en el escenario... Y amiga, bueno... Y ya está. ¿Y qué más? ... ¿Qué vas a tener? Pues una amistad y es alguien a quien admiro de verdad y que creo que durante un tiempo, cuando ella estaba más tranquila, eeeh..., la verdad que disfrutamos mucho deee... Aprendí de ella ciertas cosas de la profesión y después..., ahora ya está con su lío, de su, de su top y..."

Vanesa Martín no destaca por ser una mujer parca en palabras; le gusta hablar y expresarse, ya sea encima del escenario como fuera de él. Nos hemos cansado de verla y escucharla hablando de música, de sentimientos, de sus vivencias... Siempre con facilidad y soltura. ¿Creéis que esta vez le resultó fácil contestar? Le costó y es normal, porque a todos nos cuesta hablar de algo que nos ha dolido, que no es del todo público o que implica a otras personas que no quieren hablar de ello. Y ojo, que el dolor no tiene por qué ser característica indispensable de una relación de pareja acabada... 

Primera hipótesis:
Imaginad por un momento que empezáis a salir con una chica que no ha salido del armario. Ella vive vuestra relación en secreto, con miedo e, incluso, le avergüenza ser descubierta. ¿Pensáis que esto no pasa? Pasa y, lamentablemente, pasa mucho. Pues ahora imaginad que lo dejáis y que al cabo del tiempo alguien os pregunta qué hubo entre vosotras. Tenéis dos opciones: ser sinceras y joder a quien habéis querido o "mentir" y "engañar" a quien pregunta. Si lo llevamos más lejos aún, tendríais que imaginar que sois famosas y que vuestra ex también lo es, y que vuestra vida, os guste o no, interesa a mucha gente. ¿Vais a ser capaces de decir la verdad? Que cada uno saque sus propias conclusiones...

Segunda hipótesis:
Hay amistades que, por muy fuertes que hayan sido, se rompen. No me resulta extraño imaginar que lo que hubo entre Vanesa y Malú fue solamente eso. Una relación estrecha que se deterioró por cualquier razón. Pero no nos olvidemos de algo; fue una relación alimentada por el morbo en las redes sociales, en conciertos de una y otra, con fotografías que todos recordamos... A Malú le gustaba ser el centro de atención en aquel momento y, si ahora no le interesa serlo, no es nuestro problema. Que esta hipótesis sea cierta o no de momento no lo sabremos, pero si hemos imaginado es porque nos dieron para imaginar. Y ojo, que si es la hipótesis correcta, ayer Vanesa mintió y engañó al decir que "son amigas", en presente. Pero claro, esas mentiras no son tan importantes...

Tercera hipótesis:
Malú y Vanesa siguen siendo amigas y van juntas de compras al centro comercial Gran Plaza 2 de Majadahonda. Ahora hay rebajas, aprovechad e id que a lo mejor las veis.

Hay hipótesis para todos los gustos y cada uno tiene la suya, porque cuando las verdades se dicen a medias cabe todo tipo de especulación...

Porque si dices que te enamoras de las personas pero siempre han sido hombres no puedes decir al mismo tiempo eso de "hombres, a día de hoy, ¿pa' qué os queremos?" o lo de "no os necesitamos ni pa' que nos hagáis un hijo"... Hombre, Malú, al menos los querrás para enamorarte de ellos, ¿no? Algo es algo... Pero no, por favor, no insinuemos o afirmemos que Malú es lesbiana o bisexual, no vaya a ser que dañemos su honor. No nos hagamos eco de unas declaraciones de hace años cuando por todos es sabido que la orientación sexual de una persona es como una veleta, que cambia de dirección según por donde sople el viento. ¡No seamos tan cínicas!

Igual de gracioso es asegurar y celebrar que Vanesa haya dicho que se podría enamorar de Risto, utilizando esas declaraciones como prueba de su heterosexualidad (sí, como leéis)... Si hacemos caso a la entrevista, tanto alarde que hacéis de tomaros las palabras al pie de la letra, sabremos entender que Vanesa está con una mujer. ¿Que podría enamorarse de un hombre? Pues sí, también. Se llama "bisexualidad", para quienes no lo sepan. Y diréis, "pero si no dijo que esté con una mujer...". Pues no, pero Risto ya se encargó de dejarlo claro. Si no, ¿de qué va a asegurar que le gustan las mujeres? Para una vez que se trata el tema con naturalidad y no queremos darnos cuenta... De mi madre nadie piensa que le gusten las mujeres. De mi prima la de Cuenca tampoco. ¿Será porque no han dado motivos para pensarlo? Fíjate que va a ser eso...



Las verdades a medias, los engaños, las mentiras piadosas... ¿Tenemos que creérnoslo todo? ¿Es así como funciona esto? Una declaración no vale más que otra y cuando dos de ellas entran en contradicción es normal que surjan las especulaciones. Lo ideal sería ser sincera al 100%, pero nadie lo es. Y es normal.

Yo misma os engañé esta tarde y muchas caísteis en el engaño, ya lo habéis visto. ¿Por qué no nos van a engañar nuestros artistas favoritos? ¿Acaso no son humanos? Esto va a ser la historia de nunca acabar y está claro. Que cada uno piense lo que quiera. Yo ya me rindo... 

jueves, 2 de julio de 2015

"¡Vaya fauna!". Apología del maltrato animal a través de la televisión.

Ayer fue otro de esos días en que piensas que el ser humano está podrido en valores. Ves que la lucha animalista es la lucha de casi nadie y te sientes impotente. Desde casa no puedes hacer mucho más que difundir casos de maltrato, intentar hacer cambiar a alguien que te lea al otro lado de la pantalla, mostrar tu disconformidad ante algo que sabes no está bien... Y ves que hay gente que te da la razón, porque es evidente, y otros que en principio se muestran escépticos pero al final se dan cuenta de lo que en realidad sucede. Sin embargo, otros tantos se ríen de tus ideales y de la mísera existencia de quien está condenado a vivir una vida de mierda...
Los animales no son payasos

Anoche la televisión nos ofreció un espectáculo lamentable con varios animales como protagonistas y, aunque no quería verlo para no darle ni un segundo de audiencia, al mismo tiempo quería tener claro contra qué protestaba, así que la única solución era ver el programa a través de su página web. Y así lo hice. Telecinco estrenó "¡Vaya fauna!", el primer talent show de animales en España. Un programa que no dejó de aclarar durante sus diferentes promociones que "el trato con los animales es perfecto" y que "al animal no se le obliga a hacer nada que no quiera y que el vínculo de cariño que se establece entre éste y su dueño es tremendo".

El primer animal que apareció en escena fue Luna, una cerdita súper simpática, graciosa y adorable... Bien jugado. A ver quién es capaz de resistirse a ella... Después vino Theo, un perro que jugaba a baloncesto y montaba en monopatín, y con una historia emotiva detrás: fue maltratado por su antiguo dueño. Con estos dos casos es complicado convencer a alguien de que existe maltrato, sobre todo con el perro, porque ¿qué es maltrato en realidad? Tal vez no les golpeen o no muestren tristeza alguna, aparentemente. Les dan golosinas a cambio de hacer unos trucos y ellos encantados, ¿no? El problema viene cuando llevas ese animal y ese show a la tele y quieres crear un personaje con el que lucrarte [1], además de la ansiedad que puedes generarle... No quiero extenderme con este tema porque es complicado saber si existe o no explotación como tal, pero lo que sin duda existe es estrés o ansiedad. Los focos, la exposición al público y a un lugar que no conoce, extender el truco en exceso, "obligándoles" constantemente a ganarse esos premios y a satisfacerse sintiéndose útiles, puede convertir ese juego en una obsesión. Tampoco será lo mismo grabar a tu perro en casa y subir ese vídeo a YouTube que llevarlo a la tele y montar un circo con eso. Mucho menos queriendo ganar dinero a su costa. Así lo veo yo...

El punto álgido de la noche llegó con el oso Tima, a quien no presentaron como a los demás animales y del cual no aclararon su procedencia. Estaba claro el porqué. Tima es una víctima del espectáculo más humillante y denigrante que existe para un animal: el circo. Sometido durante toda su vida y entrenado para que sea capaz de hacer trucos tan ridículos como tocar la trompeta y bailar el hula-hoop. ¿Creéis que ese oso es feliz? ¿Serías feliz si tu vida se basase en ir en contra de tu propia naturaleza? Ese animal en su hábitat natural sería capaz de darte una bofetada si se viese amenazado y si ahora no lo hace es porque está muerto de miedo. Es un animal salvaje que ha sido humanizado para que su dueño, que no su amigo, se lucre sin ningún pudor. Seguramente adiestrado mediante descargas eléctricas y entrenamientos violentos [2], siendo un esclavo desde que nació. ¿Es eso respetar a un animal? Un asco es lo que es... Los animales utilizados en los circos sufren dominación y confinamiento constante, a pesar de que sus dueños siempre reclaman lo contrario, como ayer hicieron en "¡Vaya fauna!".
El oso Tima ejecutando un número circense. Podemos observar el bozal que lleva puesto

El espectáculo televisivo no tuvo ningún carácter educativo ni divulgativo, por mucho que hayan querido hacernos creer eso durante la promoción del programa. La única finalidad fue "entretener", pero entretener a costa de la explotación animal es sencillamente repugnante. Un caballo emulando el asqueroso espectáculo de la tauromaquia, un loro con las alas cortadas que se negó a hablar y a llevar a cabo sus trucos posiblemente debido al estrés, una cría de león que seguramente acabará entre las rejas de un zoo... 

Con estos asuntos no sirven las medias tintas, se necesita una implicación total. Los circos con animales están siendo prohibidos en multitud de municipios de toda España, gracias al esfuerzo de diferentes asociaciones de protección animal, y es vergonzoso que ahora venga una cadena de televisión y en prime time nos quiera hacer ver las bondades de la utilización de animales en espectáculos.
Christian Gálvez, presentador de "¡Vaya fauna!" se lava las manos, dando a entender
en Twitter que los casos de maltrato fuera del programa no dependen de ellos

No podemos permitir que se siga negando lo que es un drama para muchísimos animales y no queremos que los medios nos intenten manipular descaradamente, consiguiéndolo con muchas personas. Exigimos una rectificación por parte de quienes tienen poder mediático y la cancelación de este programa. Es tan sencillo como dejar a los animales en paz. Ya está bien de jugar a ser dioses con todos ellos...

Firma y comparte para que Telecinco cancele la emisión del programa "¡Vaya fauna!"

[1] Ver "Dogdance Freestyle"; deporte moderno en el que se mezcla la obediencia, los trucos y la danza que permite la interacción creativa entre los perros y sus dueños, convirtiéndose en una competición en varios países de todo el mundo.

[2] Los animales en los circos viven una vida de dominación, confinamiento y entrenamiento violento. La rutina es el entrenamiento mediante golpes y amedrentamiento de los animales sirviéndose de cuerdas, collares, bozales, mangos eléctricos, látigos y ganchos metálicos. Algunos garfios y ganchos metálicos están discretamente diseñados para dar golpes eléctricos, por lo que el público o quien no sea el manipulador del animal no podrá darse cuenta de que lo están electrocutando. Algunos entrenadores, sino todos, suelen decir que utilizan métodos positivos como el refuerzo y las recompensas, pero muchas veces estos se dan también bajo situaciones abusivas: premiar con comida solo funciona en animales hambrientos.
(Fuente: "Realidad en los circos" animanaturalis.org)

#LiberaciónAnimal
#CircosSinAnimales

Ana Navarro.

jueves, 25 de junio de 2015

Ir a San Fermín...

Llega el mes de julio y con él una de las tradiciones más crueles y repulsivas de nuestra geografía. Una fiesta donde el maltrato animal cobra protagonismo por encima de cualquier otra cosa. Estoy hablando de San Fermín, la fiesta de temática taurina más famosa del mundo, con diferencia, y el acontecimiento por el cual más se conoce a la ciudad de Pamplona.

Corrida de San Fermín 2014. Muerte en el ruedo (Foto: Tras los Muros)
Es realmente triste que el nombre de una ciudad se haga famoso por albergar este tipo de espectáculos, traspasando fronteras y atrayendo a numerosas personas que, muchísimas veces, acuden a San Fermín sin ser partícipes de forma directa de lo que realmente se está celebrando. Y digo "de forma directa" porque, aunque no quieran, ellos también son parte de las estadísticas... Miles de personas que se congregan allí y son contadas como asistentes a una fiesta en la cual lo más simbólico y representativo son los encierros, eje fundamental de su popularidad.

Niña mirando los toros en una corrida
de San Fermín (Foto: Tras los Muros)
¿Cómo frenar una fiesta cruel con los animales si cientos de miles de personas cada año las respaldan? Tal vez no lo veas así, pero así es. Ir a San Fermín, aún estando en contra del maltrato animal, es respaldarlo, y los taurinos y defensores de la fiesta nacional se escudan en eso para seguir defendiéndolo.

"Las fiestas de San Fermín 2014 congregan a casi 1.300.000 personas y el alcalde de Pamplona las ha calificado con un "sobresaliente", declarando que siguen siendo las mejores fiestas del mundo" (eldiario.es)

"Más de 1.590.000 espectadores han participado en San Fermín 2013, cifra que supone un 3,8% más de asistentes que la de 2012" (sanfermin.com)

Sexto encierro de San Fermín 2011 (Foto: EFE/Villar López)
Desde pequeña he entendido la fiesta de San Fermín como "los encierros de San Fermín", encierros que retransmite en directo la televisión pública y que vemos en los telediarios de todas las cadenas, saturándonos hasta la saciedad y dándoles una cobertura mediática que no se da con otros festejos. Muy pocas veces (por no decir nunca) se critica el maltrato que sufren esos toros y mucha gente se queda con la idea de que solo les hacen correr, que "no es para tanto". Sí, aún hay quien no sabe que esos toros morirán por la tarde en la plaza... Pero bueno, no quiero extenderme explicando qué supone para un toro correr por el asfalto mientras es perseguido sin escapatoria, cayendo y golpeándose mientras es humillado..., porque sobre eso ya hablé una vez en mi entrada "Tauromaquia: vergüenza nacional"Lo que pretendo con esta entrada es ofrecer mi punto de vista sobre lo que significa ir a San Fermín y por qué es importante replantearse acudir a estas fiestas si eres una persona comprometida con la lucha antitaurina. Yo tengo claro que no iré mientras se sigan torturando animales, ¿y tú?

#LiberaciónAnimal #TauromaquiaAbolición

Ana Navarro.

miércoles, 25 de marzo de 2015

Las Crónicas de La Voz. Mujer contra mujer. Audiciones a ciegas (I)


Esta semana, por fin, comenzó la tercera edición de La Voz, el famoso talent de Mierdaset... digo, de Telecirco... digo, de Telecinco. Una apuesta más que segura para convertir la noche de los lunes en todo un exitazo de audiencia (y sin tener que recurrir a Belén Esteban para ello, cosa que se agradece). 

Para muchos, La Voz iba a ser más de lo mismo, pero inevitablemente teníamos que verlo: Malú es una de los Coaches. Así somos, masocas en estado puro. Hace unos meses nos estábamos tirando de los pelos y rogábamos al Señor (incluso quienes somos ateos) para que declinara la propuesta y mandara a la tele a tomar por culo, y el lunes estábamos deseando que dieran las 21h50 para verla en acción. Además, Dios no nos hizo ningún caso. Sabe que la mayoría somos bolleras y eso a él no le gusta nada, así que ni con chantajes...

"Devolveré a Malú a la senda del bien y procuraré que no esté en La Voz pero, a cambio, las desviadas de la Tierra oraréis, buscaréis mi nombre y regresaréis al armario, y así yo perdonaré todos vuestros pecados, por adorar a otra diosa y cometer actos impuros."

Dios, ¿qué te fumaste? Menudas exigencias...

En fin, que Malú volvió a La Voz pero esta vez fue muy diferente. Y es que no es lo mismo ver a Malú que ver a Malú al lado de... ¡Laura Pausini! Dios (sí, tengo que nombrarlo otra vez), gracias por escuchar mis plegarias. ¡Alabado seas!

Y después de esta pequeña introducción, es momento de analizar la gala con seriedad y rigor, como siempre he hecho...

La Voz comenzó con una puntualidad digna de mención y, sin hacerse de rogar, los Coaches fueron los primeros en aparecer en pantalla. Malú fue la primera, ondeando su larga melena teñida con el tinte número 3 Excellence Crème Castaño Oscuro de L'ORÉAL y con su mirada fija en el horizonte, mojándose los labios y apretando los dientes...

¿Por qué tiene que estar tan sumamente follable esta mujer? ¿¡¡Por qué!!?

Detrás de ella llegaron Antonio Orozco, Laura Pausini y Alejandro Sanz, contándonos algo que no logré escuchar, puesto que aún estaba procesando la imagen anterior... Por cierto, no lo dije pero sí, Orozco vuelve a repetir como Coach y Alejandro se estrena en España. Son la parte que faltaba en la ecuación, pero que no he nombrado antes porque tienen pene y carecen de interés. Sigamos...

Los Coaches llegaron a plató entre gritos no fingidos de muchos y gritos fingidísimos de otros tantos. Las que gritaban de verdad se hacen llamar "maluleras" y son una especie que se reproduce por contagio twittero. Los médicos recomiendan vacunarse una vez al año si eres asiduo a esta red social, puesto que los síntomas son verdaderamente preocupantes... Si crees que puedes estar contagiada no lo dudes y acude a tu médico de cabecera. Él sabrá cómo ayudarte #BeStrong

La primera Talent de la noche llegó pisando fuerte y cantando "If I ain't got you" de Alicia Keys, actuación que hizo girarse a todos los Coaches. Después, cada uno de ellos sacó sus mejores armas para tenerla en su equipo. Que si "yo me he dado la vuelta antes...", que si "yo soy la diosa italiana y me como con patatas a estos tres...", que si "eres lo que necesito en mi equipo..." Y bueno, la chica no es tonta y pa'l #EquipoLaura que se fue.

Sé que solo habían trascurrido unos diez minutos de gala, pero Alejandro Sanz ya había sufrido una pérdida de audición severa debido a los gritos ensordecedores de parte de la grada. ¿Que quiénes gritaban? Adivinadlo... Chicas, no hace falta gritar como si se acabase el mundo. Entre lo que gritáis en los conciertos y ahora esto, no sé cómo a algunas no se os han reventado ya las cuerdas vocales.

El siguiente Talent llegó nombrando el género flamenco... puro, antiguo, saetas... Y claro, ya con eso puso el listón muy alto y, contra más alto pones el listón más duele la caída. Y vaya sí le dolió, porque acabó llorando. Ningún Coach se giró tras el repertorio de gallos que ofreció a la audiencia. "Y venceeeeer al amooooor...♪♫"

Después del flamenco llegó el segundo género musical que más se escucha en mi casa: la lírica. Una apuesta segura para ganar La Voz y petarlo después en las listas de ventas, sin duda. Nótese la ironía. Eso sí, el tío cantó como Dios (Amén), consiguiendo un pleno de Coaches y pudiendo elegir con quién irse. 
Alejandro Sanz: "Quiero que sepas que colaboro mucho con el Teatro Real."
Talent: "Venga, pues me voy contigo."
Lo que no dijo Alejandro es que es un seductor nato, de estos que prometen y prometen hasta que la meten y una vez metido se olvida de lo prometido. Un picha brava, vaya...

Y tras la lírica, volvimos al flamenco. Así, variadito para no aburrirnos. Menos mal que Malú y compañía saben cómo entretenernos y se encargaron de regalarnos el MOMENTAZO de la noche y, probablemente, de la historia de La Voz. ¡Flamenco del güeno, oiga!
Juañarito fue el siguiente en cantar, hijo de no sé quién Pantoja y sobrino de José Mercé, curiosamente futuro asesor de Alejandro Sanz... Uy, uy, uy... Yo no entiendo mucho, pero Laura fue la primera en darse la vuelta y, como experta en flamenco que es, supongo que el chico lo hizo de puta madre. La otra en pulsar el botón fue Malú, pero ella "no entiende" nada. Estaba claro con quién iba a irse...
Todo esto dejó de tener importancia en cuanto los Coaches comenzaron a hablar... Laura Pausini mostró verdadero interés por tenerlo en su equipo y, sin andarse con rodeos, le preguntó por su signo zodiacal. Esto era lo más importante, ya que todos sabemos que los Libra y el flamenco son incompatibles, pero que si eres Leo te convertirás en el próximo Camarón. No subestimemos nunca las preguntas de la diosa italiana. Malú se vio con el agua al cuello y tuvo que demostrar sus dotes artísticas para que Juañarito se fuera con ella, así que ni corta ni perezosa se subió al escenario junto a Alejandro Sanz y se arrancaron por bulerías... "Y en la casa hay una torreeee, y en la torreee una veletaaa...♪♫" Orozco también quiso participar en la fiesta flamenca y, cuando ya parecía que no iba a pasar nada más, llegó ese momento que todos recordaremos, por los siglos de los siglos, como el momento más surrealista de la historia de la televisión... Laura Pausini cantando "La soledad" versión bulerías. Joder, solo por eso tendría que haberse llevado al talent a su equipo... ¡DIOSA!

Lo siguiente no tuvo mucha trascendencia... Una cantando con hula hoops en la orejas, unas hermanas gemelas que estrenaron el telón o "doble ciego" y que consiguieron un pleno de Coaches, y un imitador de David Bisbal que no logró que nadie se diera la vuelta... Lo más sorprendente es que las gemelas eligieron a Orozco tras tener a todos los Coaches "babeando" por ellas. Supongo que pensaron "Ya que hemos estrenado el "doble ciego", vayámonos con uno que se pone ciego por dos". 

La verdad que escribir esta crónica es mucho más aburrido que ver La Voz, y eso es una novedad, porque el año pasado lo más entretenido del programa era esperar el anuncio de BIMBO para hacer chistes sobre el bollerismo de Malú... Sigo...

Si no nos había bastado con conocer al sobrino de José Mercé, también tuvimos la oportunidad de ver en nuestras pantallas a los hijos de Mikel Herzog, famoso cantante y compositor que muchos de vosotros ni sabréis ubicar en el tiempo... Bueno, que ahí estaba él apoyando a sus hijos, los próximos ídolos adolescentes y mojabragas que desbancarán a los Gemeliers de las listas de ventas. Pleno de Coaches y con Alejandro Sanz que se fueron.

Como habíamos tenido poco flamenco, llegó el pseudoflamenco, un género que solo conseguiría engañar a una extranjera borracha en una noche madrileña, recién llegada a un tablao de la plaza de Chueca con tres copas de más. Sí señores, la única en darse la vuelta fue Laura Pausini. ¿Por qué? Porque escuchó un quejío y dijo "¡Ya tengo a mi flamenco, arsaaa!"

Después llegó el momento sobrado de la noche, donde la típica tía que no canta una mierda va de guay y se mete la hostia del siglo, con la suerte final de poder abrazar a Malú y posar su cara entre sus pechos... Perdón, sus no pechos.

Marina fue la siguiente Talent... Marina... ¿Marina? ¿Os imagináis que termina en el equipo de Malú y la enamora, haciendo que Malú declare su homosexualidad en una entrega de premios? ¡Joder, de aquí puede salir una novela!
Pero, oh... Se giraron Malú y Orozco y la chica decidió irse con él... Malú, lo siento, eres la nueva Rosario Flores.


La gala se aproximaba a su recta final y aún faltaba por llegar el segundo mejor momento de la noche, o primero, según os parezca: EL ESCUPITAJO. Y no, no es que uno de los Talents nos deleitara con una serie de esputos al cantar. Es que Malú, harta de ver cómo Alejandro Sanz se llevaba siempre el gato al agua, se aproximó a su mesa/sillón y, con mucho arte, le dejó un regalito en su libreta en forma de japo, esputo, escupitajo, ñapo... ¡Asco! Malú, joder, refínate un poco que ahora eres imagen de Swarovski y estas cosas no están bonitas. Debes ser pulcra y elegante, recuérdalo.
Mientras tanto, Laura miraba la escena y se reía. Debió pensar que lo de escupir es una costumbre española. Por favor te lo pido, no lo hagas tú también. Después, Malú, no contenta con haber regado la libreta de Alejandro, cogió el boli y le dedicó un autógrafo con la rabia propia de una bollera Alfa Beta Gamma Omega Épsilon. Es decir, con mucha feminidad.

Ya solo quedaban tres Talents por descubrir: uno sordo que debió pensar que los Coaches también lo eran y se iban a girar, una malulera deseosa de que Malú se diera la vuelta con ella, cosa que consiguió, y un doble de Abraham Mateo con un drama personal a sus espaldas: su padre tuvo que vender tres de sus cuatro camiones para poder pagarle una maqueta. Qué duro. Laura Pausini y Alejandro Sanz se giraron al escucharlo, supongo que buscando futuros descartes para Las Batallas, y el chico eligió a la italiana. ¿Veis? Era gay.

No puedo recordar cuántas veces preguntó Laura por los horóscopos a cada Talent, pero navegando por Internet he descubierto algo que quizás os sorprenda... Laura, en su tiempo libre, echa las cartas en una cadena local de un pueblo perdido de los Alpes. He aquí el documento gráfico:


En fin, que La Voz este año promete y lo de menos es saber quién tiene al mejor Talent. Seguramente haya olvidado comentar algún momento memorable, como fue la pelea a navajazos entre Malú y Laura Pausini, enemigas acérrimas desde que se conocieron, pero de momento no quiero posicionarme y habrá que dejar que pase el tiempo para ver quién gana de las dos. Entonces ahí, comentaré y dejaré claro que yo soy del #EquipoLaura a muerte.

Hasta la semana que viene... 

¡¡¡ESTO ES LA VOOOOOZ!!!

martes, 30 de diciembre de 2014

Personas que aman a otras personas.

- Reconócelo, eres lesbiana.
- ¿Cuántas veces he de decirte que no? Eres un poco pesada.
Seguí hablando con mi amiga, ignorando su enésima pregunta sobre el tema, hasta que el camarero del cibercafé me interrumpió. 
- ¿Qué tal? ¿Necesitas algo más?
- No, gracias.
En vez de marcharse, el chico siguió mirándome y me volvió a preguntar algo.
- ¿Te puedo hacer una pregunta?
- Sí... - Supuse que sí.
- Tú entiendes, ¿verdad?
Joder...

Parecía ser que el mundo entero se había propuesto sacarme del armario, pero el momento de hacerlo debía decidirlo yo... Aunque claro, no sería la primera vez, porque en realidad ya lo había hecho hace algún tiempo...

Supongo que las confesiones que se hacen de niña o adolescente no cuentan en todo esto, porque si no recuerdo mal, no fui yo la única que admitió haberse sentido atraída por una chica cuando apenas tenía 13 años. En una de tantas conversaciones entre amigas, un día saqué ese tema, como quien no quiere la cosa... "¿Os habéis sentido atraídas por una chica alguna vez?". Realmente, no sé qué se me pasó por la cabeza en ese momento o cuál era la respuesta que quería escuchar, pero todas contestaron lo mismo: sí. ¿Entonces? Yo en aquella época todavía tenía dudas y no sabía si lo que me pasaba era "normal", así que escuchar eso me tranquilizó bastante. "Ah vale, les ha pasado a todas... Qué alivio". Supuse que a todo el mundo, en algún momento, se le había pasado por la cabeza lo que día tras días me preguntaba yo: ¿Seré homosexual?

Muchas de las preguntas que nos hacemos a lo largo de nuestra vida necesitan un tiempo para ser procesadas, ya que la respuesta que encontramos a ellas no termina de convencernos o no es la que queremos o necesitamos escuchar... Casi siempre preguntamos con la cabeza y buscamos la respuesta en el mismo sitio, cuando deberíamos de buscarla un poquito más abajo. Es una especie de lucha entre lo que queremos ser y lo que en realidad somos. Mi pregunta siempre fue la misma desde que tengo uso de razón. Al principio la palabra "homosexual" no entraba en mi vocabulario, puesto que nunca había oído hablar de eso. La homosexualidad jamás se trató con naturalidad en mi entorno y yo ni siquiera sabía qué me pasaba... Simplemente era una niña que se fijaba en otras niñas. ¿Dónde se había visto eso? Mis padres eran una pareja corriente, un hombre y una mujer, los padres de mis amigos también, cualquier familia que veía a mi alrededor se componía de un matrimonio formado por hombre y mujer... En televisión tampoco veía nada. Ningún ejemplo que me hiciera creer que yo era una niña normal y, como no lo había, nunca pude sentirme así. Debía ser un caso raro... Una niña que al despertar se miraría en el espejo viéndose como lo que en realidad era: un niño. Me gustaba jugar al fútbol, me divertía con los juguetes de mi hermano mayor, me gustaban las niñas, era bruta y nada femenina, odiaba los vestidos y las Barbies... ¡Coño! ¡Era un niño! Porque a las niñas les gustaban otras cosas, ¿no?

Tuvo que pasar un tiempo hasta que descubrí que existía la palabra "lesbiana", un tiempo en el que nunca pude ser completamente feliz. Yo guardaba para mí todas esas dudas porque sentía que algo no estaba haciendo bien. La religión se topó conmigo justo en esa edad en la que más manipulables son nuestras cabezas. Ahora tengo claras muchas cosas respecto a eso y me duele ver que nuestros padres no son capaces de verlo. La religión es un cáncer para esta sociedad. Algo que te llena de miedos o que refuerza los que ya sientes. Recuerdo ese momento en el que tuve que confesarme para poder tomar la comunión. Nos avisaron con tiempo para que hiciéramos un repaso de todos nuestros pecados y así no olvidarnos de ninguno. Le estuve dando muchas vueltas, puesto que no sabía si tenía que contarle a ese señor que me gustaban las niñas y, lo que era más duro de explicar, que me sentía tremendamente triste por ello. Durante la catequesis nos habían hecho creer que si tomabas la comunión sin haberte confesado estarías cometiendo un pecado mortal. ¿Qué clase de educación es esa? La educación del acojone. No tiene otro nombre... Llegó el momento. El día de confesar los pecados de una niña de ocho años. ¿Qué pecados se cometen a esa edad? Por favor... Evidentemente, me callé. Fui incapaz de contarle mi secreto, por mucho que me torturara la idea de que algo horrible me iba a pasar si no lo hacía. Y así, con el miedo en el cuerpo, comulgué. Me comí la hostia consagrada vestida de blanco, con una diadema de princesa en la cabeza y delante de decenas de personas que sonreían al ver a sus hijos, sobrinos y nietos cumpliendo con lo establecido. Ese día me convertí en una pecadora que no fue capaz de confesar su mayor pecado. Y desde entonces espero mi castigo, para cuando quiera llegar. En fin...

Supongo que hay cosas que están cambiando, puesto que mi experiencia, con 30 años, y la de un joven de 15 o 16, guardará similitudes pero también grandes diferencias. Hoy en día la homosexualidad es mucho más visible para un niño, cosa que no pasaba cuando yo era pequeña. Ahora enciendes la televisión y te encuentras con una serie en la que aparece algún protagonista gay, o con un programa de éxito presentado por alguien que se declara abiertamente homosexual. Muy poca gente tiene prejuicios a la hora de disfrutar de esos "personajes". Caen bien, son divertidos, muchas veces guapos, buenos profesionales... Pero qué diferente es verlo por televisión a tener que aceptarlo dentro de tu círculo familiar. Y ahí es donde radica todavía el problema. "¿Por qué me ha tocado a mí? ¿Por qué en mi familia?"

Mamá y papá, ¿y por qué no? ¿Acaso creéis que elegimos ser así? ¿Pensáis que nos gusta sentirnos diferentes al resto durante tantos años? Muchas veces incluso aún siendo niños... No elegimos sentirnos discriminados, juzgados, observados, humillados... Es muy duro el proceso de aceptación, ese camino que recorremos desde que nos damos cuenta de lo que somos hasta el momento en el que decidimos serlo. Porque yo siempre he sido lesbiana, por mucho que fingiera ser heterosexual. Siempre lo he sabido y nunca conseguí quitármelo de la cabeza. Por fin lo asumí y ahora quiero que lo asumáis vosotros. Y no tiene que ser tan difícil... No digáis que no lo aceptáis ahora que soy yo la que me acepto. No me tiréis más mierda encima. Sentid un poco de empatía y apoyadme... Al fin y al cabo eso es querer a alguien.


No es momento para la ambigüedad ni para disfrazar las relaciones según les convenga a otros. No me gusta que hablen de mí y no definan lo que soy. Porque en esta sociedad, si no te defines te definen los demás, y si no dices que eres lesbiana todo el mundo dará por hecho que eres heterosexual. Y si no dices que estás casada con la chica que te acompaña, todos creerán que solo es tu amiga. Y si dices que estás casada pero nadie te acompaña en ese momento, entonces preguntarán por tu marido... 

No es momento de decir que solo somos personas que amamos a otras personas. Eso lo seremos cuando nadie se pregunte qué somos o cuando nadie se emocione o se escandalice si una presentadora de televisión sale del armario en directo.

No es momento para seguir educando en el miedo, en lo que está bien o está mal, en lo que es "normal" y lo que no. En los estereotipos y los juguetes para niños o niñas, en la vergüenza de sentirse atraído por alguien tan igual a ti.

Hoy agradezco que aquella amiga siempre fuera clara conmigo, preguntándome sin tapujos por mi orientación sexual. También a ese camarero... Supuso un punto de inflexión a la hora de dar el paso definitivo para aceptarme y definirme frente a todos. Yo soy lesbiana, no tengo ningún pudor en reconocerlo, pero deseo que llegue el día en el que de verdad no haga falta ponerle nombre a mis sentimientos. Lamentablemente ese día aún no ha llegado, el día en el que perteneceré a ese colectivo de personas que aman a otras personas.

Espero que esta entrada le sirva de ayuda a alguien. Un abrazo,

Ana @GreenNavas

miércoles, 15 de octubre de 2014

Zoos: cárceles para animales.

Seguramente todos nosotros hayamos ido alguna vez a un parque zoológico. Cuando éramos pequeños era una de las excursiones más esperadas y, al mismo tiempo, una de las más recurridas por los colegios. Poder ver a todos esos animales salvajes de cerca, que de otra manera sería prácticamente imposible conocer, nos llenaba de ilusión. Nos emocionaba la idea de poder acariciar un delfín, hacernos una foto junto a un enorme elefante o dar de comer a una preciosa jirafa. "Disfrutar de una experiencia inolvidable" es casi siempre el reclamo de estos parques. "Pasar un día agradable y divertido en un entorno natural" es la gran mentira.

Hoy en día ya no hace falta esperar esas excursiones, puesto que la oferta es muy amplia en este sentido y existen muchos parques zoológicos relativamente cerca de todos nosotros. Los zoos se han convertido en visita casi obligatoria si viajas a determinados destinos. Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla... Todas las grandes ciudades los incorporan en sus folletos turísticos. Algunas incluso poseen más de uno, porque no nos olvidemos de que los zoos no solo son esos parques donde vemos a mamíferos encerrados en jaulas, también lo son los acuarios, los delfinarios, los safaris y los parques de nueva generación, donde los animales viven en escenarios de cartón piedra que simulan sus propios hábitats, con la diferencia de que sus "largos" paseos por la "sabana" se reducen a lo que puedan albergar las paredes de cristal que sirven como límites.

A simple vista puede que no cause la misma impresión ver a un chimpancé entre rejas que verlo en un foso construido con piedras artificiales y rodeado de otros congéneres, pero la realidad es que los animales sufren el encierro y el cautiverio de cualquiera de las maneras. El nombre que adoptan estos espacios es lo de menos, puesto que la realidad que allí viven es la misma. Una frase lo resume todo: "No queremos jaulas más grandes. Queremos jaulas vacías."


Los parques zoológicos juegan con la ilusión de grandes y pequeños, y esa ilusión casi siempre es más grande que la de nuestra conciencia. Si aún no te has parado a pensar lo que supone la cautividad para los animales, quizás ahora sea el momento. Es responsabilidad nuestra conocer qué hay detrás de lo que, en principio, parece un escenario idílico: unas macro residencias para animales donde estos viven con todo lujo de comodidades y donde se les proporciona agua, comida y cuidados. Y todo ello para que los humanos podamos disfrutar, divertirnos y conocerlos, llevándonos un bonito recuerdo a casa en forma de fotografía... Pero, ¿de verdad crees que los animales son felices allí dentro? Yo también lo creía... O mejor, ni lo pensaba, porque de haberlo hecho estoy segura de que no hubiera pisado uno en mi vida. Si me lo permitís, me gustaría explicaros en qué consisten estos recintos ahora que, por fin, he abierto los ojos.

"Los zoos son recintos completamente opresivos donde los animales sufren una privación de su libertad, enjaulados de por vida y sin posibilidad de desarrollarse con normalidad según sus necesidades."

Es lógico pensar que a nadie le gustaría ser capturado o criado en cautividad para ser expuesto delante de una multitud de personas cada día de su vida, pero aún así habrá gente que rebata esta afirmación, alegando que se hace para preservar ecosistemas y especies en peligro de extinción. Yo, desde mi humilde opinión, me pregunto... Si se hace por esta razón, ¿por qué no se crían únicamente esas especies en peligro? ¿Por qué una vez criados se trafica con ellos, vendiéndolos a otros zoológicos? ¿Por qué dentro de esos recintos se permiten los espectáculos con estos animales?

Muchas veces la utilización de animales para entretenimiento humano dentro de los zoos, como pueden ser las actuaciones de leones marinos, loros, delfines y elefantes, las sesiones fotográficas con algunas especies y la manipulación de serpientes, conlleva una privación de libertad aún mayor, además de prácticas de entrenamiento basadas en la dominación física y el miedo. ¿Esto también ayuda a preservar ecosistemas y especies en peligro de extinción? La respuesta está clara: no, pero es un atractivo añadido para los visitantes. Seguro que pocos se paran a pensar que detrás de estos espectáculos los animales viven aislados en recintos todavía más estrechos donde no son capaces de desarrollar sus movimientos y conductas naturales, provocando en ellos cuadros de estrés y desembocando en una frustración y una infelicidad absoluta.


Otra de las funciones de los zoos es la labor educativa, siendo una de las razones más escuchadas por aquellos que defienden estos recintos. "Los zoos acercan a los niños a la naturaleza y les enseñan a respetar a los animales, pudiendo conocer cómo son y cómo viven." Esta razón sería muy válida si fuera verdad, pero no lo es. Los niños nunca podrán conocer cómo viven los animales si se les muestra una imagen distorsionada de la realidad y si se les hace creer que su comportamiento en cautividad se asemeja al que podrían tener en su entorno natural... Si se quiere educar en el respeto, lo primero que se debe hacer es explicar que los animales no tienen por qué ser esclavizados y enjaulados de por vida para uso y disfrute del ser humano. Para ver y conocer animales siempre habrá otras alternativas: santuarios de animales, centros de recuperación de especies, espacios naturales, protectoras y refugios... Lugares donde los animales no son explotados, sino respetados.

Es necesario abrir los ojos y saber que lo que de verdad encontrarás en un zoo es apatía, animales refugiados en recintos pequeños y perjudiciales para su desarrollo natural, falta de privacidad, alimentación deficiente, monotonía, enfrentamientos agresivos por falta de espacio, instintos naturales de los animales anulados, cadenas que los atan al suelo, cría de animales que nunca serán expuestos utilizados para otros fines (publicidad, películas, etc.), cría de animales para su venta, conductas estereotipadas que demuestran que algo no marcha como debería (movimientos repetitivos, animales aseándose excesivamente y arrancándose el pelo o el plumaje, animales frotando sus cuernos contra las paredes de sus jaulas, otros lanzando objetos contra los cristales, etc.), conductas agresivas hacia los visitantes, escenarios irreales, sometimiento, humillación, cientos de animales inocentes privados de libertad... Y esa es la única realidad, una realidad donde los animales se encuentran encerrados y lejos de sus hábitats naturales, por mucho que vivan en recintos que intentan imitarlos, muchas veces con dibujos que se burlan de su falta de libertad...


Si realmente te importan los animales no acudas a ningún zoo, acuario, safari o, en definitiva, a ningún espectáculo donde sean utilizados y explotados en nuestro beneficio. Los animales son individuos que merecen vivir su vida en libertad y no en entornos tremendamente humanizados y masificados. Es nuestra responsabilidad apostar y creer que un mundo más justo para ellos es posible. Recuerda que lo que cuesta tu entrada a ellos les costó su libertad.

¡Hasta la próxima! #LiberaciónAnimal #StopEspecismo

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Crónica de un baile. Lo nuevo de Vanesa Martín.

Septiembre llegó como llega siempre, dejando atrás las vacaciones de verano y preparándonos para la vuelta a la rutina... Una rutina que, esta vez, tenía algo de especial. Nuevas melodías y letras cargadas de intención. Algo que esperábamos con muchas ganas.

Hace más de dos años cayó entre mis manos "Cuestión de piel", cuando yo todavía no estaba enamorada (musicalmente hablando) de Vanesa Martín. Aún recuerdo la primera vez que lo escuché...


"Algo pasará, de eso no cabe duda, y se sentó a mirar las caras de la luna. 
Pisa fuerte y se va haciendo un hueco, no sé definirlo, ni si llega a tiempo..."

Fui desgranando ese álbum y, sorprendentemente, me gustó desde la primera escucha, algo que muy pocas veces me había pasado. Todas y cada una de sus canciones me decía algo, transportándome a alguna de mis propias vivencias. "La piel", "No te pude retener", "Arráncame", "Libres", "Ey"... Canciones que se convirtieron en desahogos personales y en lecciones con las cuales aprendí. Vanesa Martín dejó de ser esa cantautora a la que escuchaba de vez en cuando para convertirse en parte fundamental de la banda sonora de mi vida. No tardé en querer conocer su directo, momento en el cual me rendí completamente a ella, preguntándome por qué su música no tenía más trascendencia mediática... Y es que la calidad no se mide en cifras, y no todo lo que "vende" la tiene. Ella, sin embargo, tiene algo de lo que no todos (ni mucho menos) pueden presumir: su música irradia verdad y su talento a la hora de componer hace que sus canciones te arañen el alma.

Hoy, casi dos años y medio después, y tras cuatro conciertos, cientos de reproducciones de todos sus discos, una guitarra firmada por ella y una admiración que crece día tras día, Vanesa Martín vuelve a sorprenderme con un nuevo disco, "Crónica de un baile", regalándome un septiembre diferente y allanándome el camino hacia un otoño en el que volveré a disfrutar de su magia en directo.

Sinceramente, no me atrevo a analizar una por una las canciones de este disco, como ya he hecho en otras ocasiones. Ella misma dice que sus temas nos tienen que hacer reflexionar y llevárnoslos a nuestro propio terreno, y eso es lo que yo hago, supongo que al igual que todos vosotros. Metáforas, dobles sentidos, poesía encerrada entre líneas perfectamente medidas... Su talento se palpa en cada frase. Sumerjámonos en sus letras, sintiéndolas y sintiéndola a ella, porque su manera de componer y de cantar está al alcance de muy pocos... Gracias, Vanesa Martín, por esta nueva joya hecha música.


"A veces me encuentro contigo cuando no te espero, tras la sorpresa me toca pensarte...
Érase una vez este maldito cuento.
Aún sigo creyendo en el polvo de las mariposas, no quiero unas alas que vengan ya rotas..."
(Polvo de mariposas)


Para algunos esta será la canción de "Crónica de un baile", y no porque haya sido el single de presentación, sino porque fue la canción escogida por Vanesa para adelantar su nuevo disco allá por el mes de enero, durante sus conciertos de fin de gira de su anterior trabajo. "Polvo de mariposas" sonaba espectacular en directo, mágica. Una canción que consiguió emocionar a quienes tuvieron la oportunidad y la suerte de escucharla antes que nadie, y que demostró que el nuevo disco estaría a la altura de "Cuestión de piel". Porque si hay algo que muchos pensábamos es que su tercer disco de estudio era prácticamente insuperable, un disco de esos que no te cansas de escuchar, que siempre te sorprende con algo nuevo cuando ya crees que lo tienes "más que escuchado". Yo, sinceramente, tenía mis dudas... No sabía si Vanesa podría superarse o incluso reinventarse, pero después de dos días escuchando "Crónica de un baile" a todas horas, puedo decir que lo ha vuelto a hacer...


"Sentí como la fuerza del agua arrancó mis verdades... Me enfrentaba a un olvido descalza, sintiéndome nadie. Hoy no, aléjate, no sigas, que me rompes cada vez que me acaricias, mi amor... 
Dejemos que el silencio nos destroce poco a poco, que mañana al despertar ya estemos locos..."
(Hoy no)

"Crónica de un baile" es un disco que mezcla canciones de amor, en el más estricto sentido de la palabra, románticas y tiernas, con canciones que tratan el desamor y las relaciones abocadas al fracaso de un modo un tanto alejado a lo que nos ofrecen otras canciones de este estilo. En ellas, Vanesa no habla de corazones rotos, de lágrimas derramadas ni del hecho de "seguir adelante" con el dolor que eso supone. Sus letras y sus sentimientos, cuando se trata de cantarle a las historias de amor que vivió, se centran más en lo físico que en el amor en sí, como sentimiento que todos reconocemos, y todo eso sin ser nada superficial... ¿Y cómo lo hace? Sencillamente, mostrando que la atracción sexual tira mucho y que no solo se trata de sentir "bonito" y de ser románticos, que cuando amamos a alguien lo amamos con la mente y con el cuerpo. Yo veo a una Vanesa visceral y pasional, capaz de dejarse llevar por sus instintos sin importarle lo que venga después..., excepto cuando el empeño por continuar con una relación que le hace mal, termina matándola.

"Frente al desafío de tu cuerpo, frente al remolino del deseo... 
Yo me pido vida, yo me pido vida para salir de ti...
Frente al desafío de tu cuerpo, frente al remolino del deseo...
Yo me pido vida, yo me pido vida para poder seguir"
(Yo me pido vida)


Teniendo en cuenta lo complejo que resulta expresar sentimientos, ya sea a través de la música o de cualquier otra forma, se agradece que una artista se abra de esta manera ante su público, contándonos y cantándonos sus propias experiencias y dejando ver cómo es ella en el amor, ese que a todos nos llega tarde o temprano. Consiguiendo que nos veamos reflejados en sus letras, sonriendo al recordar cómo comenzó algo o cómo está comenzando. Haciéndonos pensar en alguien que nos desarma con solo tocarnos...

"Me sabe a poco porque llené de garabatos la libreta de hacer el loco, y me he ganado el doctorado en aprenderte..., lo noto. Tú no me vences cuando me vas a pasar.
Porque casi te toco, y tú a lo tuyo y yo a lo mío y si alguien habla nos hacemos los sordos, que de tirones a mi camiseta sabes un poco... Cómo me gusta que te acerques sin pensar.
Cierro los ojos imaginándote en mi cuerpo, sabes quedarte en mí, ya me escapé contigo...
Me llevas lejos, haces que pierda la cabeza y luego una vez más me tiras el discurso al suelo"
(Casi te rozo)

Vanesa Martín sabe cómo tocarnos la fibra sensible. Nos emociona con su poesía y con esa manera de acariciar sus letras, cálida y limpia y sin tener, lo que se dice, un portento de voz. No le hacen falta muchos artificios para brillar. 

Es imposible describir por completo "Crónica de un baile" sin pararme en cada canción, ya que cada una es diferente a la anterior, y eso me llevaría a enredarme de un modo del que no sabría salir. ¿Qué más puedo decir sobre sus canciones? "Frenar enero" y las sonrisas que nos saca cada vez que suena; "Respirar de ti" y su letra pícara y atrevida; "Tiempo de espera", dedicada a esos seguidores que esperamos por ella lo que haga falta porque sabemos que merece la pena lo que está por llegar; "Ni tú ni yo", una canción que preveo que en directo va a ser espectacular... Si ya lo tienes entre tus manos solo siéntate, sube el volumen, cierra los ojos y déjate llevar por sus canciones... Si no, no sé a qué esperas.

Si queréis una recomendación, mi canción favorita es "Hablas", un bolero de los de siempre pero con ese toque que solo Vanesa puede darle. Una canción que duele, que hace "pupita", como ella misma dijo. Sencillamente, LA CANCIÓN de este disco.



Enamoraos de ella o volved a hacerlo si ya lo estáis... Pero, si la habéis escuchado y no habéis caído en su red, yo sigo "Sin saber por qué" ;)