jueves, 2 de julio de 2015

"¡Vaya fauna!". Apología del maltrato animal a través de la televisión.

Ayer fue otro de esos días en que piensas que el ser humano está podrido en valores. Ves que la lucha animalista es la lucha de casi nadie y te sientes impotente. Desde casa no puedes hacer mucho más que difundir casos de maltrato, intentar hacer cambiar a alguien que te lea al otro lado de la pantalla, mostrar tu disconformidad ante algo que sabes no está bien... Y ves que hay gente que te da la razón, porque es evidente, y otros que en principio se muestran escépticos pero al final se dan cuenta de lo que en realidad sucede. Sin embargo, otros tantos se ríen de tus ideales y de la mísera existencia de quien está condenado a vivir una vida de mierda...
Los animales no son payasos

Anoche la televisión nos ofreció un espectáculo lamentable con varios animales como protagonistas y, aunque no quería verlo para no darle ni un segundo de audiencia, al mismo tiempo quería tener claro contra qué protestaba, así que la única solución era ver el programa a través de su página web. Y así lo hice. Telecinco estrenó "¡Vaya fauna!", el primer talent show de animales en España. Un programa que no dejó de aclarar durante sus diferentes promociones que "el trato con los animales es perfecto" y que "al animal no se le obliga a hacer nada que no quiera y que el vínculo de cariño que se establece entre éste y su dueño es tremendo".

El primer animal que apareció en escena fue Luna, una cerdita súper simpática, graciosa y adorable... Bien jugado. A ver quién es capaz de resistirse a ella... Después vino Theo, un perro que jugaba a baloncesto y montaba en monopatín, y con una historia emotiva detrás: fue maltratado por su antiguo dueño. Con estos dos casos es complicado convencer a alguien de que existe maltrato, sobre todo con el perro, porque ¿qué es maltrato en realidad? Tal vez no les golpeen o no muestren tristeza alguna, aparentemente. Les dan golosinas a cambio de hacer unos trucos y ellos encantados, ¿no? El problema viene cuando llevas ese animal y ese show a la tele y quieres crear un personaje con el que lucrarte [1], además de la ansiedad que puedes generarle... No quiero extenderme con este tema porque es complicado saber si existe o no explotación como tal, pero lo que sin duda existe es estrés o ansiedad. Los focos, la exposición al público y a un lugar que no conoce, extender el truco en exceso, "obligándoles" constantemente a ganarse esos premios y a satisfacerse sintiéndose útiles, puede convertir ese juego en una obsesión. Tampoco será lo mismo grabar a tu perro en casa y subir ese vídeo a YouTube que llevarlo a la tele y montar un circo con eso. Mucho menos queriendo ganar dinero a su costa. Así lo veo yo...

El punto álgido de la noche llegó con el oso Tima, a quien no presentaron como a los demás animales y del cual no aclararon su procedencia. Estaba claro el porqué. Tima es una víctima del espectáculo más humillante y denigrante que existe para un animal: el circo. Sometido durante toda su vida y entrenado para que sea capaz de hacer trucos tan ridículos como tocar la trompeta y bailar el hula-hoop. ¿Creéis que ese oso es feliz? ¿Serías feliz si tu vida se basase en ir en contra de tu propia naturaleza? Ese animal en su hábitat natural sería capaz de darte una bofetada si se viese amenazado y si ahora no lo hace es porque está muerto de miedo. Es un animal salvaje que ha sido humanizado para que su dueño, que no su amigo, se lucre sin ningún pudor. Seguramente adiestrado mediante descargas eléctricas y entrenamientos violentos [2], siendo un esclavo desde que nació. ¿Es eso respetar a un animal? Un asco es lo que es... Los animales utilizados en los circos sufren dominación y confinamiento constante, a pesar de que sus dueños siempre reclaman lo contrario, como ayer hicieron en "¡Vaya fauna!".
El oso Tima ejecutando un número circense. Podemos observar el bozal que lleva puesto

El espectáculo televisivo no tuvo ningún carácter educativo ni divulgativo, por mucho que hayan querido hacernos creer eso durante la promoción del programa. La única finalidad fue "entretener", pero entretener a costa de la explotación animal es sencillamente repugnante. Un caballo emulando el asqueroso espectáculo de la tauromaquia, un loro con las alas cortadas que se negó a hablar y a llevar a cabo sus trucos posiblemente debido al estrés, una cría de león que seguramente acabará entre las rejas de un zoo... 

Con estos asuntos no sirven las medias tintas, se necesita una implicación total. Los circos con animales están siendo prohibidos en multitud de municipios de toda España, gracias al esfuerzo de diferentes asociaciones de protección animal, y es vergonzoso que ahora venga una cadena de televisión y en prime time nos quiera hacer ver las bondades de la utilización de animales en espectáculos.
Christian Gálvez, presentador de "¡Vaya fauna!" se lava las manos, dando a entender
en Twitter que los casos de maltrato fuera del programa no dependen de ellos

No podemos permitir que se siga negando lo que es un drama para muchísimos animales y no queremos que los medios nos intenten manipular descaradamente, consiguiéndolo con muchas personas. Exigimos una rectificación por parte de quienes tienen poder mediático y la cancelación de este programa. Es tan sencillo como dejar a los animales en paz. Ya está bien de jugar a ser dioses con todos ellos...

Firma y comparte para que Telecinco cancele la emisión del programa "¡Vaya fauna!"

[1] Ver "Dogdance Freestyle"; deporte moderno en el que se mezcla la obediencia, los trucos y la danza que permite la interacción creativa entre los perros y sus dueños, convirtiéndose en una competición en varios países de todo el mundo.

[2] Los animales en los circos viven una vida de dominación, confinamiento y entrenamiento violento. La rutina es el entrenamiento mediante golpes y amedrentamiento de los animales sirviéndose de cuerdas, collares, bozales, mangos eléctricos, látigos y ganchos metálicos. Algunos garfios y ganchos metálicos están discretamente diseñados para dar golpes eléctricos, por lo que el público o quien no sea el manipulador del animal no podrá darse cuenta de que lo están electrocutando. Algunos entrenadores, sino todos, suelen decir que utilizan métodos positivos como el refuerzo y las recompensas, pero muchas veces estos se dan también bajo situaciones abusivas: premiar con comida solo funciona en animales hambrientos.
(Fuente: "Realidad en los circos" animanaturalis.org)

#LiberaciónAnimal
#CircosSinAnimales

Ana Navarro.

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