miércoles, 13 de noviembre de 2013

9 años...

Lo que vengo a contaros hoy tal vez no os interese o tal vez os decepcione. Habrá quien esté esperando uno de esos relatos que tengo a medias y habrá quien crea que se trata de una nueva crónica de concierto, pero no...

Durante meses, este blog se ha cargado de relatos e historias que no me convierten en protagonista; de crónicas de conciertos donde el humor se mezcla con mi admiración por Malú y Vanesa Martín; de reflexiones en voz alta, muchas de ellas sacadas de una cabecita que vive con pasión todo lo que pasa a su alrededor... "Ana, es que eres muy sentida""Ana, eres demasiado pasional"... Tal vez tengan razón: así soy. 

Hoy, mirando hacia atrás y haciendo un repaso a los últimos años, veo que mi vida es un cúmulo de altibajos, supongo que como la de casi todos. He vivido la felicidad más perfecta pero también he estado al borde del abismo... Hace muchos años nadie me sostenía desde arriba para no caer y, si alguna vez fui feliz, ya no lo recuerdo. Por eso, esta vez quiero que mi entrada, mis pensamientos y mi manera de escribir sólo sean para ella, para la razón por la que mi vida es lo que es y para la única persona que me ha demostrado que existen motivos para sonreír de verdad cada día. Este es mi regalo de aniversario... 

Nunca tuve dudas contigo... No sentí ese miedo del principio, ese temor a que lo nuestro saliera mal... Había mucho ruido a nuestro alrededor, pero tu voz, sonando con fuerza, hizo de ese ruido un leve murmullo. Tú tampoco dudaste... 

Estábamos tan pendientes de nuestra miradas que no quisimos ver a quienes miraban hacia nosotras. Sólo queríamos estar juntas, fuera como fuera... Y así fue. Desde ese 14 de noviembre de 2004, con ese beso a medio camino entre la vergüenza y las ganas que escondíamos, hasta hoy. Las dos a las dos de la tarde... Y sin música, pero con una melodía que retumbaba en nuestra cabeza...

"Víveme sin miedo ahora, que sea una vida o sea una hora, 
no me dejes libre aquí desnudo mi nuevo espacio que ahora es tuyo...

Víveme sin más vergüenza, aunque esté todo el mundo en contra...
Deja la apariencia, toma el sentido, y siente lo que llevo dentro."


Desde aquí te quiero dar las gracias por cada momento vivido a tu lado, por todo lo que arriesgaste por mí y por seguir haciendo de mi vida un lugar feliz... Gracias por soportarme cuando ni yo misma me soporto, por estar siempre aunque yo ya me haya ido, por tantas dudas resueltas... Gracias por perdonar todos mis errores, por cogerme fuerte y no dejarme caer, por darme libertad aún teniéndome amarrada a ti... Gracias por ser mi perfecta mitad, mi cura ante cualquier dolor, mi abrigo en los días de más frío... Gracias por quererme tal y como soy.

Recuerda cómo empezó todo y no olvides esas palabras escritas en la ventanilla de nuestro coche...


"Te quiero, te amo, te espero"

Así sabrás que te sigo queriendo como te quise ese 14 de noviembre :) Sólo deseo que nuestro viaje juntas sea muy largo.


Feliz aniversario, Ana.





No hay comentarios:

Publicar un comentario