sábado, 14 de diciembre de 2013

Vega en concierto (Elche, 13/12/2013)

"...tal y como está este mundo de locos, solo nos queda volvernos irracionales, sacar lustre a los nudillos, enseñar los colmillos, batir el suelo con la rabia y sacar garra para seguir vivos, para que no nos quiten aquello que nos mantiene en pie..."
- Vega -


Vega no llena estadios de fútbol ni plazas de toros. No tiene detrás a un ejército de fans haciendo cola por verla en primera fila. No es "una estrella de la música", pero brilla como tal encima de un escenario que apenas mide diez metros cuadrados.

Vega hace música, crea historias y cuenta canciones, y seguramente sus conciertos se parecen a eso que tiene en mente cuando empieza a escribir en la intimidad de su casa.

Vega aparece entre su público como una más, pasando por delante de ellos. Sale con una cerveza en la mano, bebe un trago y se sienta en su taburete. Sonríe, aprieta los ojos, desprende ternura a pesar de su imagen de chica dura. Pequeña pero grande... Los artificios no son para ella. Y es que no los necesita...

La primera vez que vi a Vega fue en la gala de presentación de Operación Triunfo 2... "What's up?" de 4 Non Blondes y una guitarra española entre las manos. Pantalones rojos de cuero, melena larga, rostro serio... y su voz grave. Lo único que no ha cambiado. Once años después, por fin, asistí a uno de sus conciertos. Mis ganas eran máximas y mi ilusión por verla y escucharla de cerca crecía conforme se acercaba la fecha. No fue mi favorita durante mucho tiempo, pero hoy tengo claro que es el mejor "producto" de una academia que encumbró a otros. Sincera, transparente y fiel a sí misma: así es Vega.

"Soy yo sin doblez... Soy yo tal como ves... Soy yo, soy yo rogándote..."

Vega comenzó el concierto con "Febrero", perfecta carta de presentación y uno de los mejores temas de 'Wolverines'. Casi todos allí cantamos junto a ella mientras su guitarra y la de Kike Fuentes sonaban con fuerza. "1906 estrellas nuevas" nos trajo un trocito de su anterior disco y "Grita" nos transportó diez años atrás, pero con una versión ligeramente mejorada. Vega continuó desgranando su nuevo trabajo, desde "Treinta tantos" hasta "¡Que no te pese!", pasando por "Wolverines"... y primera anécdota de la noche... "Wolverines" se convirtió como por arte de magia en "Está bien", siendo este el título empleado por uno de los asistentes al preguntarle por esa canción. Vega se lo tomó con mucho humor, bromeando y dirigiéndose a nosotros de manera jocosa.

Vega quiso hacernos partícipes de su concierto, dejándonos elegir un par de canciones para interpretar de manera espontánea. Nos escuchaba atenta e iba recogiendo nuestras peticiones, siendo "Una vida contigo" una de las más solicitadas. Entre risas, canciones y alguna que otra anécdota fue pasando la noche. "El más feliz", girando hacia el otro lado del escenario, "No lo quise hacer", ukelele en mano, y "El funeral", la canción "que está en este disco porque no puede dejar de escucharnos", formaron parte de su "setlist". 

Llegó el turno de "El alud", posiblemente la canción más enrevesada de su repertorio... Tétrica, como ella la definió; pero mágica y real. Un tema que habla de la droga más letal: el amor. Creedme, no os dejará indiferentes. 

Con "Cuánta decepción" nos elevó al grito y nos instó a cerrar los ojos para cantar, a soltar toda la rabia... y con "Martes" puso la pausa... Ensimismados y boquiabiertos vimos cómo la iba cantando, acariciando su letra, sonriendo de felicidad... Un sueño por cumplir donde ella y solo ella sea la protagonista. A falta de gaita, Vega pasaba de puntillas por su teclado y Kike Fuentes punteaba los acordes de esta maravilla de canción. 

Llegó la recta final y, para mí, la joya de 'Wolverines'... "La conjura de los necios", la impotencia hecha canción y una melodía final que vuelve a sacar toda la rabia. Le sorprendió que fuera una de las canciones con mejor acogida (grata sorpresa, por supuesto) pero es que no es para menos. Después vinieron "Nueva York" y sus luces, "Requiem" y ser "alguien en paz", y "Mejor mañana", invitándonos a sonreír y a bailar con su canción más fresca y juvenil.

Casi para terminar una nueva petición... "A tientas", una canción que te pone los pelos de punta y te hace temblar, que te emociona, pero que cantada en directo te deja sin palabras... Y ahí estaba Vega, viviéndola junto a nosotros. Cerrando los ojos y dejándose llevar. Suave al principio, serena, susurrándola... para terminar desgarrándose. Rompiendo esa barrera que separa al público del artista. Mágica. 

"...y el agua me ha devuelto el corazón, la alegría de saber que no fui yo... Tengo ganas, tengo vida, tengo tanto por dar... Ya dejé de andar a tientas, solo fuiste uno más... uno más"

"Héroes antagónicos" fue el broche final para un concierto único, un tema que habla de las perfectas parejas, de la eterna dependencia... Una guerra donde siempre hay buenos y malos y donde los vencedores se convierten en héroes. 

Positivismo y autoafirmación... El saber cumplir años y no esperar milagros, como ella mismo dijo... El seguir luchando por lo que quieres... El no perder las ganas durante el intento. Todo eso es lo que trasmite Vega con sus letras. Porque sus canciones no solo hablan de amor y desamor, también son un diario personal donde la cantante expresa sus miedos, sus logros y sus metas. 

Vega nos regaló una noche mágica y nos dejó con ganas de muchas más. Su eterna sonrisa, su simpatía y su atención durante la hora y media larga que duró el concierto nos hizo sentir como en casa. Por si esto fuera poco, al finalizar nos fue atendiendo uno a uno, haciendo que recordara una de sus letras... "Hoy todos la saludan a esa chica popular"... Muchas gracias por todo. Que sigan los éxitos.

Ana @GreenNavas

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