lunes, 8 de abril de 2013

Vanesa "Magia" Martín y "Huracán" Malú. Una noche única (Córdoba, 06/04/2013)

Siempre he oído decir que "el orden de los factores no altera el producto" y que "después de la tormenta siempre llega la calma". Supongo que el responsable de crear esas dos frases, tan recurridas en ocasiones, no conoce a Vanesa Martín ni a Malú; porque de hacerlo hubiera previsto un concierto un tanto diferente: con la fuerza arrolladora de Malú para dar comienzo, y la calma y pausa de Vanesa Martín para relajar el ambiente. Y es que después de verlas cantar, una detrás de otra, puedo admitir que son la pareja perfecta. Tan diferentes como la noche y el día pero, a la vez, totalmente complementarias. "Los polos opuestos se atraen", ¿no? En fin, no hagamos caso a todo lo que se dice y que cada uno saque sus propias conclusiones...

Córdoba y yo separadas por casi 600 kilómetros de distancia, los cuales se convirtieron en los kilómetros más cortos de mi vida. En el reproductor de música de mi coche empezó sonando Vanesa Martín con "Ven, siéntate y me lo cuentas". Perfecto para comenzar el día desde bien temprano. Las 6 a.m. y 1 ºC de temperatura... Necesitaba un poco de calorcito y qué mejor que la voz cálida de Vanesa para combatir el frío. ¡Ya estaba en marcha! Sobre las 9 a.m. recibí en mi teléfono móvil la foto más esperada: la cola del concierto... ¡desierta! En este punto creo que debo explicar cómo conseguí estar en primera fila, y es que mi empeño por estar cerca del escenario, unido a la gran idea de una de mis followers (a la cual no nombraré por respetar su privacidad, aunque si sois listos, seguro que ya sabéis de quién hablo), hizo que me dirigiera a mis seguidores en Twitter para solicitar la ayuda de alguien y que hiciera la cola por mí y por mi follower misteriosa. A cambio de hacer la cola, esa persona recibiría a cambio una entrada de pista. Tras varias menciones y después de evaluar a los posibles candidatos, el elegido fue un chico de Córdoba, que se prestó a realizar semejante misión desde las 9:30 de la mañana. Una vez recibida la foto de la cola, un remanso de tranquilidad se apoderó de mí y pude relajarme (mentira) y conducir con más calma (mentira). Y no me refiero a conducir de una manera responsable y bajo los límites de velocidad, ya que eso siempre lo hago (verdad). Por "relajación" y "calma" entiendo el conducir sin soltar cada dos por tres gritos de emoción, los cuales tenían a mis padres (que me acompañaron en el viaje) un tanto acongojados. Después de poco más de cinco horas de viaje y tras haber introducido a mis padres en el universo VaneMalulero, llegué a mi destino.

Ya en el hotel, comencé a prepararme para irme hacia el teatro. Revisé mi "kit-VaneMalulero" para conciertos una y otra vez, ya que no quería que se me olvidara nada. Llevaba mi entrada, la cámara de fotos, un par de discos de Malú y Vanesa por si sonaba la flauta y podían firmármelos, mi bandera multicolor (más conocida como "bandera gay"), una de mis famosas pancartas, cien copias de "Ropa desordenada (I)" y un bocadillo de tortilla... ¡Ah, no! Lo del bocadillo no tiene nada que ver con los conciertos de Malú y Vanesa Martín. Perdón... A las 13:15 salía del hotel camino del Teatro de la Axerquía. Mis nervios iban en aumento, sobretodo después de recibir un mensaje del chico que nos estaba haciendo la cola: 


"Chicas, hay un problema. Os tengo guardado el sitio, pero la gente se está 
quejando de que pasa gente. ¿Cómo lo hacemos? Responded, por favor. 
Venid ya, que esto se va a llenar."  

Según mi joven mensajero, la cola se estaba llenando de maluleras enloquecidas con ansias de conseguir un sitio privilegiado... ¡Ay, Dios! Sólo pensar que tendría que enfrentarme a ellas me producía dolor de cabeza. 

A las 14:00 y con un ataque de nervios que no sentía desde el día de mi boda, llegué al teatro. Tenía miedo de encontrarme con una cola kilométrica que diera dos vueltas al río Guadalquivir (sobretodo después de haber leído ese mensaje), pero cuál fue mi sorpresa cuando me acerqué a las puertas de acceso y vi que aquéllo estaba más vacío que el cerebro de Rafa Mora. En total habría unas ochenta personas, divididas en dos colas: una de ellas para la zona de gradas y otra para la zona de pista. Qué manera de sufrir más tonta, de verdad. Mi joven mensajero estaba situado en pole position, como me había demostrado con la foto recibida a primera hora de la mañana. Me dirigí hacia él como si lo conociera de toda la vida y, con todo el morro del mundo, me metí en la cola bajo la atenta mirada (de odio) de alguna que otra persona. Es lo que yo llamo "empezar con buen pie". A partir de ahí me relajé y mi tarde fue transcurriendo de lo más tranquila, salvando algún momento puntual de temor por ser agredida y/o insultada... La cola se iba llenando lentamente de gente y no fue hasta las 18 p.m. cuando empezó a animarse. Para entonces yo ya había conocida a varias twitteras (entre ellas a mi follower misteriosa), había firmado mi primer autógrafo en una camiseta donde se podía leer "I ♥ #RopaDesordenada" y me había ganado un par de enemigas. Me encanta ir sembrando el odio allá por donde voy, pero sobre todo me encanta hacerlo "sin querer". Esos momentos me sirvieron para descubrir hasta qué punto llega la estupidez humana y lo extendida que está la ignorancia entre cierta juventud de hoy en día. Y es que tuve que aguantar alguna que otra frase fuera de tono, tipo "a mí no me acerques esa bandera porque no quiero que me roce". Ahí fue cuando también me di cuenta de que la loca del Twitter no soy yo, pero posiblemente lo parezca porque soy la que MÁS ALTO HABLA... ¿Pues sabéis qué? No pienso dejar de hacerlo. Si no os gusta lo que leéis, media vuelta -Guiño-. En fin, centrémonos ya en el concierto, que es para lo que estáis aquí y dejemos de lado las rencillas y el darle protagonismo a gente que no lo merece...

A las 19:30 se abrieron las puertas del teatro y comenzamos a entrar con mucha calma y sin apenas empujarnos unos a otros (¿se nota la ironía?). Mi propósito era estar cerca, pero nunca pensé que lo iba a estar tanto:


Ya posicionada esperé durante una hora el momento en el que Vanesa o Malú aparecieran en escena. Como no sabía cómo lo harían, estuve especulando junto a mis compañeras de concierto. La duda estaba en saber si cantarían juntas y cuántas canciones interpretarían, porque parecía claro que el show lo abriría Vanesa Martín, por eso de dejar para el final a la cantante con más tirón. 

A las 20:30 de la tarde y con una puntualidad digna de mención fueron apareciendo sobre el escenario los músicos de Vanesa Martín. El público celebró el final de la larga espera y les dio la bienvenida con un aplauso casi generalizado y un estallido de gritos. Comenzaron a sonar las primeras notas de la canción con la que Vanesa abre sus conciertos en su gira "Cuestión de piel" a manos de su guitarrista, y al instante apareció ella en escena, subida a una tarima, entre la batería y la percusión. Siempre me pareció que el tema elegido para comenzar, 'Sintiéndonos', es perfecto para la ocasión.


"Aquí estoy de nuevo, nos reímos al mirarnos quietos... 
Al pedirte que te vayas sabes que en el fondo quiero que te sientes a mi lado y me sorprendan tus maneras, me encontré una nota en el buzón 
y me encantó tu letra..."

Vanesa Martín se dirigió al público en la primera pausa de la tarde. Nos invitó a disfrutar del concierto y, con mucha gracia y buen humor, nos confesó que era la primera vez que cantaba ante tanta gente a plena luz del día. Dijo sentirse "como en un macro-festival de esos a los que nunca le han invitado a ir" y le encantaba la idea de atardecer junto a nosotros. Una canción y dos frases después, Vanesa ya se había metido al público en el bolsillo. En ese momento de casi silencio aproveché para decirle algo que me había pedido mi follower misteriosa: "Boquerona, ¡viva Málaga!"; a lo que ella contestó: "Viva vosotros". Después de esa contestación, mis huesos comenzaron a reír al unísono mientras mis pies bailaban el himno de la alegría. El viaje ya había merecido la pena. Vanesa Martín cantó varios temas más, 'La piel', 'Puedo llamarte' y 'No te pude retener', y tras cantar esta última, el miedo invadió mi cuerpo y seguramente el de varios más allí. Cantar esa canción ella sola era sinónimo de que no la cantaría con su compañera Malú, o al menos era lo más lógico. Por un momento la decepción se apoderó de mí, pero poco duró esa sensación. Después de interpretar esas tres canciones, comenzó a sonar su próximo single y una canción que a mucha gente le trae maravillosos recuerdos... Supongo que no he de decir que para dicha canción tenía una pancarta preparada.


Mientras Vanesa cantaba 'Ropa desordenada' y cuando vi que la tenía lo más cerca posible, levanté la pancarta mostrándosela. Vanesa se quedó mirándola unos segundos, así que me doy por satisfecha. Leyó mi mensaje. Tras desordenarnos la ropa vinieron 'A la deriva', 'Si pasa o no' y 'Arráncame', esta última interpretada magistralmente por Vanesa Martín y acompañada de la música de un violín, como en su versión original. Anochecía en Córdoba y, tras la desgarradora 'Arráncame', los músicos abandonaron el escenario, quedándose en él únicamente el pianista y la propia Vanesa. Era el momento de cantar uno de sus temas más conocidos, 'Durmiendo sola'. Piano y voz para hacernos vivir mil sensaciones y un único sentimiento: el desamor. Vanesa nos emocionó y fue con esa canción con la que se me escapó alguna lágrima. Qué manera más brillante de describir con música algo tan doloroso como es decirle adiós a quien ha formado parte de tu vida. 

"Pero no me tiembla el pulso si te veo, y me imagino ya durmiendo sola. 
Porque no me duele este vacío que dejas en este amanecer de largas horas. 
Del amante, amor, al amigo, amor... se me fue el amor, se me consumió..."

Vanesa "levantó" al público tras esa canción y los aplausos se escucharon con mucha más fuerza esta vez. Había quien asentía con la cabeza, como dándole la aprobación, mientras el público continuaba rindiéndole la primera ovación de la noche. 

Vanesa Martín se quedó sola en el escenario y se sentó en un taburete, guitarra española en mano, para cantar un tema que le compuso a India Martínez, '90 minutos', y que había recuperado para sí misma en su último trabajo, su acústico "Ven, siéntate y me lo cuentas". Después de deleitarnos con su guitarra, se dirigió al piano y nos obsequió con otra tanda de bromas y humor malagueño: "Lo próximo que tocaré será el violín, y después la batería". Vanesa demostró que es una artista todoterreno, atreviéndose también con el piano para interpretar su tema 'Ey'. Para su siguiente canción, los músicos aparecieron de nuevo en escena. 'Aún no te has ido' fue el tema escogido para dar rienda suelta al lado más desconocido y sensual de Vanesa. El público ya estaba completamente entregado y todos coreábamos la letra de una de sus canciones más populares. Después vinieron 'Tic tac' y 'Libres', esta última con mensaje incluido. Vanesa vino a decir algo así como que "era una canción dedicada a las personas que hacen y viven como quieren y sienten, siempre que no se le haga daño a nadie". ¿Qué mejor momento para sacar a pasear mi bandera multicolor (más conocida como "bandera gay")? Tras esa canción Vanesa desapareció del escenario para cambiar de look. Al volver llevaba el pelo recogido y vestía una camisa de rayas verticales en blanco y negro, que dejaba entrever (al menos desde mi posición) su ropa interior. Si Vanesa me tenía enamorada, con eso ya me desarmó.


Vanesa Martín interpretó algunas de sus primeras canciones antes de anunciar que su concierto estaba llegando a su fin. Para cerrar tan mágico espectáculo eligió un tema de su último disco de estudio, 'Intranquilo', y dos de su segundo trabajo, "Trampas", la canción que dio título al disco y 'Déjame a mí'

"Déjame quererte a mí, déjame morirme a mí por ti. Déjame extrañarte a mí...
porque si te dejo a ti, vas a ser mi perdición, vas a ser mi perdición..."

Creo que todos allí nos dejamos querer un poquito por Vanesa Martín y ella, a cambio, recibió también mucho de nosotros. No tengo ninguna duda de que fue un descubrimiento para mucha gente que se habían acercado a Córdoba únicamente por ver a Malú, pero por mi parte ya estaba más que descubierta. Lo único que provocó en mí fue muchísima más admiración de la que ya sentía y unas ganas enormes de volver a verla en un par de meses. La estaré esperando en Valencia, en el Palau de la Música, para seguir emocionándome con su voz, sus letras y su sencillez. 

Tras la magia de Vanesa Martín era el turno de Malú, y lo que tardaron en modificar el escenario fue lo que tardamos en cambiar el chip. Los músicos fueron apareciendo uno a uno, tomando posiciones, mientras las luces de colores iluminaban la noche en Córdoba. 'Vértigo' comenzó a sonar con mucha fuerza y el público se desató. Sólo intuir la figura de Malú subiendo por detrás del escenario provocó una explosión de griterío propia de la bienvenida de The Beatles en su primera visita a España. Malú apareció como siempre, llena de vitalidad y subida en lo alto de la tarima, mientras nos saludaba y se contoneaba delante de su pie de micro. Algo ya típico en ella y que tanto nos gusta de ver... Las canciones elegidas para continuar el concierto fueron 'Voy a quemarlo todo' (y vaya si lo hacía), 'Te conozco desde siempre' (en realidad a algunas "maluleras incondicionales" sólo las conoce desde su aparición en "La voz" -Guiño-) y 'Vuelvo a verte' (la cual interpretó en solitario para regocijo mío... no sé si me explico). 

Otro de los temas que cantó fue 'Nadie', el cual creía casi olvidado. No es por criticar, pero creo que hay otros temas que serían más agradecidos que este y que su público echa en falta en sus conciertos, como pueden ser 'Diles' o 'Por una vez'. Ni qué decir que esto son apreciaciones mías y conclusiones que saco después de leer varios (o muchos) comentarios al respecto. Aún así, la interpretación de 'Nadie' fue sublime, como todo lo que hace Malú en concierto... Bueno, o casi todo... Después de cantar 'Ahora tú' llegó el turno de ponernos a bailar con 'Sólo el amor nos salvará', canción que me dejó una imagen en la retina y que, creo, tardaré bastante en olvidar. Prefiero no opinar al respecto y dejo que seáis vosotros mismos quienes lo hagáis:

Sólo deciros que tras ver esa escena a tres metros de distancia, mi follower misteriosa y yo nos miramos y nos dijimos casi al mismo tiempo: "Se le va mucho la pinza"... ¿Cómo queréis que luego una se comporte viendo estas cosas? ¡Así no se puede!

Tras ese momento de taquicardia, estupefacción y miles de sentimientos encontrados, llegó la "pausa" para interpretar una de sus baladas más conocidas, 'Me quedó grande tu amor', y para la cual hizo una breve introducción explicando su significado; introducción que fue interrumpida por una chica del público que le mostró un cartel gigante de ella anunciando yogures "Activia". Fue bastante cómico ver a Malú callándose de golpe para observar la escena, pero más cómico fue ver cómo se arrancaba a bailar los pasos del anuncio de dichos yogures. Desde aquí darle las gracias a la chica del cartel por tan divertido momento.

Después de cantar 'Me quedó grande tu amor' y 'Quién', llegó el momento más esperado de la noche. Malú invitó al escenario a Vanesa Martín, que se dirigió hacia ella entre los aplausos del público, "y, al encontrarse en el centro se fundieron en un abrazo". Las sonrisas lo inundaban todo y sus miradas hablaban por sí solas. Se podía percibir la admiración, el cariño y la amistad que les unía, mucho más allá de una relación puramente profesional. Si cabía alguna duda, ellas misma la despejaron explicando cuáles eran esos sentimientos. Entre las risas y las bromas, Vanesa y Malú nos deleitaron con un momento único que nos arrancó más de una sonrisa y algún que otro piropo. Malú demostraba ser la más picarona de las dos, mientras Vanesa ponía la calma en tanto comentario desenfrenado. ¿Qué deciros de esta escena? Dudo que alguien no la haya visto ya. Pero verla de tan cerca es algo mágico. Juntas cantaron 'No te pude retener', contra todo pronóstico (recordad que Vanesa ya la había cantado antes), pero de una manera más íntima. Realmente fue maravilloso poder verlas cantar juntas. Se me quedarían cortas las palabras para describir cuánto me gustó ese momento...



Después del momentazo de la noche, Malú despidió a su amiga, mientras nos ofrecían la enésima muestra de cariño entre ellas. El público ovacionó a la pareja y le dedicó una dulce despedida a Vanesa Martín. Sólo había sido una canción juntas, lo que me dejó un tanto fría en ese momento, pero después de unos días he de decir que "lo bueno si breve, dos veces bueno".

Malú continuó el concierto con su versión en acústico de 'Así lo haré', 'A esto le llamas amor' y 'No voy a cambiar', en la cual Malú sacó a pasear su lado más sarcástico e irónico. Al concierto le quedaban apenas cuatro canciones pero, pese al cansancio acumulado por el viaje y las horas de plantón, se me había hecho muy corto. El público no dejaba de bailar y de dar todo de sí, por lo que supongo que opinaban igual que yo. Después llegó 'No me extraña nada', con su particular baile coral entre Malú y sus músicos y corista. Patadas, giros sobre sí mismos y gritos de rabia que nos invitaban a seguir bailando. Esta vez no había "gorilas" ni matrimonios agua fiestas que pudieran estropear esos momentos. Esa noche todos teníamos el mismo pensamiento, y era el de dejarnos la piel disfrutando de la música y los bailes de Malú. 

El concierto iba llegando a su fin y Malú aprovechó una pausa para presentar a su banda antes de que todos, menos Rubén, su pianista, abandonaran el escenario. Era el momento de cantar 'Aprendiz' en su versión más íntima. Hay que destacar que 'Aprendiz' es la canción con la que Malú comenzó en el mundo de la música, con sólo 15 añitos... Edad, por cierto, de muchas de las allí presentes. Tras cantar su tema más popular para el público más maduro, llegó el turno de 'Blanco y negro', seguramente su tema más popular para el público menos maduro. Las manos arriba, de un lado hacia otro, acompañaban a Malú, mientras todo el público le ayudaba con los coros. Una canción perfecta para unir voces y sentimientos y para dar paso al último tema de la noche, 'Toda'. Sí, habéis leído bien. El último tema de la noche fue 'Toda'... Toda una decepción, para qué mentir. Fría estaba la noche y fría me quedé después de ver cómo se apagaban las luces del escenario, no sin antes haberse despedido Malú de todos nosotros e invitarnos a seguir disfrutando en alguno más de sus conciertos. 

Salvando las dos leves decepciones de la noche, el concierto quedará grabado en mi memoria para siempre. No sólo por el hecho de haber disfrutado en una misma noche de dos de mis artistas favoritas, sino por haber asistido al "adelantamiento sin intermitentes" de Vanesa Martín y por haber vivido nuevamente las sensaciones que viví el domingo anterior en Benidorm. Malú y Vanesa ya me tenían ganada, pero tras este concierto y la entrega puesta en él, lo han hecho para siempre. Me quedo con eso y me olvido de todo lo demás... ¿Cuál era esa leve decepción? Ya no lo recuerdo.

Gracias Malú. Gracias Vanesa.
@GreenNavas

7 comentarios:

  1. Joder! Que rabia haberme perdido semejante concierto, pero justo el día de antes habia viajado a Murcia, y todo no se puede tener... jajajajaja.

    Todo un chasco que haya quitado "Como una flor" en Murcia hizo igual, estoy muy #indignada

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    1. Veremos si la eliminación de 'Como una flor' es temporal, por problemas de cabida, o definitiva...en el próximo concierto lo sabremos! Jajaja

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    2. Mas le vale eh, porque a mi no me hace ni chispica de gracia. Me quedé como una tonta esperando la canción, diciendole a la gente, no no, no os vayáis si queda una!! Un poco más y me pongo a recoger con los músicos jajajajja

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    3. A mí me pasó parecido, diciendo "esperad, esperad, que ahora vuelven a salir" Jajaja! En fin, este fin de semana saldremos de dudas :)

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    4. Siii! jajajajajja llegamos a ir juntas al concierto y aún estaríamos las dos allí esperando a que vuelva a salir

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  2. Joder Ana, ya sabes lo que opino sobre tus crónicas, impresionante!! No dejes de escribir sea sobre lo que sea!! xD
    pd: me muero de envidia de no haber podido estar allí y disfrutarlo en directo :$
    gracias

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    1. Joder Almudena, por aquí no te reconozco! Jajaja, creo que sé quién eres, pero tengo mis dudas... xDD Muchas gracias por tus palabras. Seguiré escribiendo siempre que tenga cositas que contar ^^ Gracias otra vez!

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