"Fe: Creencia en algo sin necesidad de que haya sido confirmado por la experiencia o la razón,
o demostrado por la ciencia."
Hay días en los que la fe va menguando. La fe por creer que hay "algo" o "alguien" que nos protege. "Algo" o "alguien" que imparte justicia desde allá arriba.
Desde pequeños nos enseñan que debemos creer en Dios. Un Dios que nos aseguran sabe perdonar. Un Dios que juzgará nuestro comportamiento. Un Dios que nos estará esperando al final del camino. ¿No os resultan terroríficas estas afirmaciones?
Yo hace tiempo que dejé de creer en eso. Hace tiempo que me di cuenta de que ese Dios (si de verdad existe) nos abandonó a nuestra suerte, cansado de soportar nuestra falta de humanidad. Ahora, además, pienso que quien imparte justicia divina se debió perder algunos capítulos de nuestra vida. No queda otra explicación...
Las enfermedades más letales se ceban con gente que no merece irse tan pronto. La fortuna y la riqueza acompaña a unos pocos, seguramente podridos de millones y muertos en sentimientos. Y mientras unos indeseables escapan de cualquier castigo, las personas de bien se ven abocadas a una vida difícil de vivir; incluso a una temprana muerte, sin poder luchar y salir adelante... ¿A quién le van a decir ahora que su Dios les está esperando? ¿Quién querría irse con él tan pronto? La vida debería exprimirse al máximo. La vida no debería ser sólo de unos cuantos...
¿Qué clase de Dios perdona a un padre que quema a sus hijos? ¿Qué tipo de fe queda intacta en ese momento? Ese señor vivirá del país que lo acoge, salvado y perdonado, alargando su indeseable vida más allá de lo que merece.
¿Qué clase de Dios permite que una persona joven, luchadora, trabajadora, respetable y educada, no sobreviva a una enfermedad tan cruel como es un cáncer?
Lo injusto de esta vida es seguir pensando que "si se han ido, es porque así Dios lo quiso".
En estos momentos, yo me cago en Dios y en su santa voluntad.
Buenas tardes,
Ana @GreenNavas
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